Desde que Tesla implementó el modo Autopilot en sus vehículos eléctricos, el sistema de conducción autónoma ha sido puesto a prueba de diversas maneras. En algunas ocasiones Autopilot no ha funcionado como debía, y algunos de los vehículos de Tesla se han visto involucrados en accidentes por errores del vehículo o falta de supervisión humana.

Pero a rasgos generales, la conducción autónoma de Tesla ha demostrado ser moderadamente fiable. La compañía ha lanzado actualizaciones progresivas para el sistema Autopilot con la intención de mejorar su capacidad de reacción y hacerlo cada vez más seguro, llegando al punto de lograr que el vehículo reconozca animales pequeños como si fueran peatones para evitar así cualquier accidente con ellos.

Ahora el usuario de YouTube “Dirty Tesla” ha puesto a prueba el vehículo en condiciones de baja visibilidad, enfrentándolo a un día de niebla densa para comprobar si su Model 3 es capaz de circular de modo seguro.

Chris, la persona tras “Dirty Tesla”, comienza su experimento en una carretera rural, explicando que debido a la niebla él no logra ver nada que esté a más de unos cinco metros. El usuario comprueba las imágenes de las cámaras del Tesla y la de una GoPro que él ha instalado dentro, y explica que por lo que ve en las pantallas, las cámaras ven el entorno con mayor claridad que él, mostrando objetos que Chris no puede distinguir en la distancia.

Antes de activar el modo Autopilot se lleva varios sustos. Unos peatones aparecen en medio de la niebla, caminando por el arcén de la carretera rural por la que circula, y solo logra verlos cuando se encuentra a escasa distancia de ellos. Lo mismo ocurre en una intersección, ya que solo puede ver los coches que se aproximan cuando están extremadamente cerca.

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Pero una vez que activa la conducción autónoma, la situación cambia. Pese a que la niebla es un factor de riesgo al usar el Autopilot, los diversos sensores del Model 3 son capaces de detectar coches que él mismo no logra ver hasta segundos después, incluso aquellos que circulan por el carril contrario. En ciertos puntos del trayecto la niebla se vuelve particularmente densa, pero aun cuando la visibilidad de las cámaras se ve reducida, el Tesla logra circular de manera segura.

El vehículo mantiene una velocidad estable, frenando con suavidad cuando el tráfico se vuelve más denso. Y tras activar Autosteer al entrar en una autopista, el Model 3 realiza varios cambios de carril y adelantamientos sin ningún problema. Como Chris explica, el vídeo se vuelve casi aburrido, porque la niebla no está siendo ningún reto para el modo Autopilot.

Es necesario señalar que Tesla considera que el modo Autopilot no es completamente fiable en condiciones de baja visibilidad. Aunque el Model 3 de Chris se maneja relativamente bien en un día de niebla, en noviembre este mismo usuario subió un vídeo probando Autopilot durante un día de nieve y la situación fue drásticamente diferente.

El vehículo tenía dificultad para detectar coches cercanos y los límites de los carriles, hasta el punto de realizar varios cambios de carril poco seguros. Además Chris se vio forzado a tomar el control del coche en varias ocasiones para evitar que acelerase demasiado cuando había otros vehículos cerca. En cierto momento el radar acabó completamente obstruido debido a las condiciones climatológicas, y el propio Model 3 no permitió al conductor volver a activar Autopilot de nuevo.

Tesla facilita instrucciones de uso a sus clientes cuando comienzan a usar la conducción autónoma, y advierte de diversas circunstancias en las cuales usar Autopilot está contraindicado, como por ejemplo cuando el clima dificulta la visibilidad. Además el sistema tiene problemas a la hora de detectar objetos inmóviles, lo cual ha causado varios accidentes, por lo que la supervisión humana es totalmente necesaria.

Como el propio Chris señala, incluso en condiciones idóneas lo más seguro a la hora de conducir estos vehículos es combinar la conducción manual con el modo autónomo. Esto permite supervisar el vehículo a la par que se aprovechan los sensores de los que dispone para aumentar la seguridad al volante.