Hay quien prefiere los asientos delanteros de los aviones para poder salir cuanto antes, otros los pasillos para estirar las piernas cuando no pase nadie, ventanilla para apoyar la cabeza… También hay factores que pueden ser de importancia, como saber si tienen enchufe los asientos o si hay WiFi. Si quieres conocer las características de tu avión, en una página como SeatGuru puedes verlas.

Si viajas habitualmente, te recomendamos que te hagas tarjeta de viajero con la compañías que más utilices. Esto te ayudará a acceder a mejores ofertas, elegir asientos de forma más directa o poder cambiar de clase de manera más económica.

Una cosa evidente, cuanto antes hagas el check-in, más fácil será que puedas elegir a los asientos deseados para tu viaje. La mayoría de las personas dejan para el último día este trámite tan sencillo. Si lo haces en cuanto se abre seguro que puedes elegir.

Si no está ninguno de los asientos que te interesan, sal de la página e inténtalo un rato después. A veces las compañías juegan con estas opciones por distintas motivaciones.

En caso de que factures, dile en el mismo mostrador a la persona el asiento que deseas. A los empleados les suele ser indiferente ofrecerte uno u otro. Lo más probable es que si eres amable no tengas mayores problemas y hasta puedan darte uno mejor que el que te correspondería.

En SkyScanner recomiendan un truco para tener toda la fila de asientos para una pareja: elegir el asiento de ventanilla y pasillo y dejar el de medio libre. Puede que nadie lo quiera coger. Y si va lleno el vuelo seguro que al decirle a la persona de medio que viajáis juntos se cambia por cualquiera de vosotros.