A los síntomas por los que la Guardia Civil sabe si has bebido antes de ponerte al volante hemos llegado a raíz de dos noticias.

Hace unos días, el fiscal general de seguridad vial enviaba una orden a las Jefaturas Provinciales de Tráfico en la que daba luz verde a los agentes para grabar  a los conductores con síntomas de estar bajo los efectos del alcohol.

Dijo también que los agentes debían analizar la sintomatología de los posibles infractores. Fuentes de la Guardia Civil nos confirmaron, primero que lo de grabar a los conductores es algo que podían hacer desde hace bastante tiempo, pero les plantea serias dudas por la Ley de Protección de Datos.

Y, segundo, que las grabaciones, de hacerlas, tendrá que ser con sus teléfonos móviles particulares ya que no les han dotado de medios oficiales.

Un formulario con más de 70 observaciones

Les preguntamos también por otro párrafo de esa misma orden en la que se pide a lo agentes que observen la sintomatología que pueda delatar el consumo de alcohol y/o drogas.

Nos comentan que desde hace años trabajan con una sintomatología aplicada al alcohol. Es decir, una serie de detalles que si son apreciados por el guardia civil pueden llevar a que el conductor sea sometido a la prueba de alcoholemia aunque no haya habido ni accidente ni infracción de por medio.

El que manejan ahora los agentes de Tráfico está basado en ese formulario original, pero adaptado al posible consumo de drogas.

Los países del mundo como se consume más alcohol

Hemos tenido al Acta de Signos Externos para la determinación de la influencia de las drogas en la conducción. A continuación repasamos los aspectos más importantes que los guardias civiles deben valorar.

El formulario comienza con el registro de datos del agente, del conductor y del lugar en que se ha registrado la infracción o el accidente; también se específica si el acta es resultado de un control preventivo o si se realiza por observación del agente.

Lo siguiente es la ‘información previa sobre la ingesta de medicación’. Teniendo en cuenta que hay medicamentos que pueden afectar a la conducción y alterar los resultados de las pruebas, el agente debe registrar si el conductor ha tomado algún tratamiento, cuál, por qué motivo y cuándo fue la última dosis.

Signos externos que evidencian el consumo de alcohol

A partir de aquí, comienza el formulario de sintomatología. Se divide en varios apartados:

  • Actitud y comportamiento. El agente toma nota del “dominio del idioma” (si entiende lo que se le plantea y responde claramente); también si colabora de manera voluntaria, si es agresivo física o verbalmente o si se muestra adormilado o excesivamente eufórico.
  • Aspecto externo. En este apartado el agente toma nota de si el conductor tiene heridas, “si se rasca constantemente”, tiene “sudoración inapropiada” o “respiración superficial”, si su color de cara es pálido o demasiado rojizo, si “esnifa constantemente”. También debe prestar atención al olor: si presenta alitosis o desprende olor a cannabis.
  • Habla y expresión verbal. El documento oficial reconoce como síntomas de haber bebido o consumido drogas que el conductor hable de forma “titubeante”, “pastosa”, que tarde mucho en responder las preguntas y/o lo haga de forma demasiado lenta o con un volumen elevado.
  • Orientación temporal, espacial y personal. Preguntas sencillas sobre la hora, el día de la semana, el origen del desplazamiento y la edad.
  • Aspectos motóricos. Este apartado pretende evaluar la coordinación y la deambulación. No es buen síntoma que el conductor no pueda mantenerse en pie, que pierda el equilibrio, que sus movimientos sean excesivamente rápidos o todo lo contrario… Para valorar la deambulación, aunque suene a chiste, el agente podrá pedir que el conductor camine en línea recta para valorar si se desvía en exceso hacia un lado, si utiliza los brazos para mantener el equilibrio o si gira de forma incorrecta.
  • Capacidad de reacción, atención y concentración. No creas que un agente te está vacilando si te pide que cuentes de dos en dos hasta 20 dígitos, que cuentes desde 20 hacia atrás de tres en tres (20, 17, 14…) y que leas la siguiente serie de letras dando un golpecito con la mano cuando digas la letra ‘A’: F BACM N AAJ KL BAF AKDEAAAKAM O F AAB. Dos o más errores en cualquiera de estas pruebas son un signo de consumo.
  • Percepción visual y auditiva. Ver alucinaciones, voces “que no son viables en ese momento”, tener los ojos brillantes o vidriosos, nistagmo (un movimiento ocular excesivamente rápido) y el diámetro de la púpila.