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Por qué hace falta más vegetación urbana para luchar contra el efecto isla de calor

árboles isla de calor

Si has notado que te asfixias de calor en las calles sin árboles no te falta razón: el efecto isla de calor sube notablemente los termómetros y para combatirlo, no hay mejor receta que aumentar la presencia de vegetación.

Las áreas urbanas son mucho más cálidas que las áreas rurales circundantes: funcionan como islas solitarias con picos altos de calor, ambiente opresivo y contaminación extrema. Un buen cóctel de factores contribuye a que suceda: falta de vegetación, edificios altos, alta congestión de tráfico y materiales como hormigón. Para combatir los efectos nocivos de la isla de calor introducir vegetación es clave en los entornos urbanos: los árboles constituyen refugios básicos de sombra, limpian el aire y reducen el coste de energía, mermando la necesidad de aparatos de aire acondicionado.

Muchas veces la solución reside en las herramientas más sencillas: los árboles ayudan a disminuir el calor gracias a su sombra. La Agencia de Protección Ambiental (EPA) ha notificado que existe una extrema discrepancia de temperatura entre las áreas sombreadas y no sombreadas, lo cual desempeña un papel importante en la necesidad de mayores costes de energía.

Plantar árboles estratégicamente alrededor de edificios sin sombra ayuda a reducir la necesidad de aire acondicionado. Los costos de energía más bajos también significan menos contaminantes y emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que la sombra juega un papel clave para mantener una buena calidad del aire, además de mantener a los ciudadanos frescos.

Según el Departamento de Conservación Ambiental del Estado de Nueva York, los árboles también crean ambientes más fríos a través del proceso de evapotranspiración, fenómeno que sucede cuando los árboles transpiran, algo similar al sudor humano para refrescarnos. Cuando el agua transpirada se evapora, el área que rodea el árbol también se enfría. Tanto la evapotranspiración como la sombra pueden ayudar a disminuir las temperaturas máximas del verano de 2 a 9 grados. 

Además de la sombra y las temperaturas más frías, los árboles ofrecen otras formas de ayudar a limpiar el aire de contaminantes que a menudo se encuentran en abundancia en las zonas urbanas. Absorben contaminantes nocivos como el óxido de nitrógeno, el dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre, mientras que liberan oxígeno al medio ambiente.

Por último, controlan la calidad del agua, actuando como una especie de sistema de filtración purificante: el agua de lluvia es absorbida por los árboles y se filtra naturalmente a través del suelo, lo que significa que se requiere menos filtración de agua en las áreas de los árboles que en las áreas sin ellos. La vegetación urbana también reduce la escorrentía del agua creada por las tormentas, fenómenos cada vez más torrenciales, frecuentes e intensos debido al cambio climático.

Fuente | Tree Hugger

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.