Con el color elegido para los asientos ocurre lo mismo, no es casualidad que los asientos de los aviones sean azules.

Hay tres motivos por los que los asientos son azules, al igual que existe un motivo por el que no verás ángulos rectos en las ventanas. Aunque también es cierto que no todas las compañías los tienen de este color, sí ocurre así la mayoría de ocasiones.

El primer motivo es eminentemente práctico: igual que el gris, el azul es un color muy fácil de limpiar. Sea sudor, restos de comida u otra causa, en caso de que se ensucie el asiento no será tan complicado de limpiar como otros.

El motivo por el que São Paulo ha pintado sus calles de azul

Otro motivo es la sensación que transmite el color. Al igual que ocurre con cualquier objeto que veas en el avión, no encontrarás colores fuertes. Todos los colores suelen ser suaves, de los que transmiten tranquilidad y bienestar. El objetivo de las compañías aéreas es que el pasajero haga los viajes lo más tranquilo posible.

Por último, históricamente el azul ha sido un color muy utilizado en los logos y todo el branding de las compañías aéreas, sobre todo en Estados Unidos. Mantener el color corporativo es algo importante, que el pasajero/cliente asocie los detalles a la compañía bien merece un esfuerzo.

Como puedes comprobar, hay aspectos que van más allá de la seguridad o el valor estético que tengan. Si eres de los que se pone nervioso cuando está volando, siempre puedes analizar cada detalle que veas en el avión, le encontrarás un sentido.