Aunque para muchos pueda ser sinónimo de diversión y entretenimiento, un dron no deja de ser una pequeña aeronave que puede causar serios problemas para la seguridad aérea. Un buen ejemplo de ello fueron los avistamientos de drones en los alrededores del aeropuerto londinense de Gatwick que se mantuvo varios días bloqueado por motivos de seguridad.

Para evitar estos incidentes con los drones y facilitar la identificación de las aeronaves, las autoridades de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA por sus siglas en inglés) han publicado una nueva norma sobre el vuelo de drones que entraría en vigor de forma inmediata antes del 23 de febrero.

Con esta nueva norma, las autoridades obligan a mostrar un número de identificación externo visible a todos los drones que se vuelen en espacio público. El equivalente a las matrículas en los coches, pero aplicado a los vehículos aéreos no tripulados.

La medida no es algo nuevo ya que la misma agencia de aviación impulsó una iniciativa similar en 2015, y finalmente se aprobó en 2018. Sin embargo, esa normativa obligaba a registrar los drones y a incluir el número de registro en el dron, pero no era obligatorio que estuviera en un lugar visible, de forma que el dron no se podía identificar en pleno vuelo.

Tras los incidentes de Gatwick, las autoridades europeas también están tomando medidas al respecto y se está elaborando una norma para regular el creciente tráfico de drones que, según las estimaciones, crecerá considerablemente durante los próximos años ante el creciente interés por el reparto de productos con drones por parte de Amazon y otros operadores.

En este sentido, la delegación de control aéreo de la Comisión Europea afirmó hace unas semanas que está preparando un nuevo pliego de normas de vuelo para que los drones operen de forma segura y controlada que entrarían en vigor durante 2019.

Entre este nuevo pliego de normas para el vuelo de drones, se contempla un registro de drones a nivel europeo, facilitando así la identificación de estas aeronaves cuando se encuentren en zonas de vuelo restringidos.

El sistema de registro europeo podría incluir un sistema de limitación geográfica de vuelo similar a los que el usuario puede configurar en el dron para establecer unas zonas de vuelo prohibidas. De ese modo, el dron se detendría automáticamente antes de invadir una de estas zonas restringidas como son aeropuertos y otras instalaciones civiles.

Todas estas medidas se unen a los permisos y licencias de vuelo para drones que actualmente ya son imprescindibles para pilotar un dron en 2019 en espacios públicos con todas las garantías legales y de seguridad.