No hay duda de que los coches eléctricos e híbridos son el futuro, nos guste o no. Aquí tienes información con lo que te interesa… aunque a veces no sea lo que quieres oír.

Con el paso del tiempo hemos podido comprobar que la cosa no es tan grave. Si conducías un eléctrico hace unos 10 años, aparte de un pionero, eras alguien que lo tenía muy claro: pagabas mucho por un coche que tenía una usabilidad relativamente limitada. Por ejemplo, cuando empezamos a probar los primeros Nissan Leaf en la redacción de motor, comprobábamos cómo, sin salir del garaje, ya bajaba el alcance unas pocas decenas de kilómetros. Y su dinámica… bueno, la cosa no estaba taaaan clara.

Hoy en día, el Nissan Leaf, por seguir con ese ejemplo, es un modelo que puede llegar a tener más de 200 CV, ofrece una comodidad de marcha más que notable y unas autonomías bastante mejores.

En este pequeño pueblo francés todos pueden tener coche eléctrico gratis

Pero no es el único modelo del mercado, lo que es bueno. Bueno para todos, Nissan también, ya que ante la competencia todo tiende a la excelencia para poder sobrevivir: echa un vistazo a la nueva hornada de SUV del segmento B, por ejemplo, que viene con fuerza: hace nada probamos el Mazda MX-30, un crossover rompedor con puertas tipo RX-8. Pero no es el único: Peugeot e-2008, DS 3 e-Tense… Aquí se prepara una lucha feroz.

En definitiva, los coches eléctricos que se venden en 2020 son más limpios y mucho más respetuosos con el medioambiente, tiene un buen rendimiento y son el futuro, sobre todo, en las grandes ciudades donde la contaminación es cada vez más grave. Sin embargo, su uso diario tiene aún muchas imitaciones que dificultan está transición a lo eléctrico. Veamos:

La autonomía

Hay que acostumbrarse a un uso diferente. En mi coche propio, un familiar, gris y diésel ideal para llevar a los niños y todos sus bártulos, llenar el depósito significa olvidarte por el combustible durante unos 800 km. En el caso de un eléctrico… bueno, digamos que ‘la cosa’ es un poco diferente. Verdad es que hay modelos que prometen (es la clave: “prometen”) alcances de hasta 600 km, pero lo cierto es que como te pases un poco con el acelerador, se puede reducir su autonomía notablemente.

Por ejemplo, en el segmento de los SUV urbanos, los rangos de alcance son los siguientes:

Autonomía de los SUV urbanos eléctricos en 2020

SUV eléctrico Autonomía (WLTP)
Mazda MX-30 200 km
Lexus UX 300e 300 km
Peugeot e-2008 310 km
DS 3 e-Tense 320 km
Kia e-Soul 276 – 452 km
Kira e-Niro 289 – 455 km
Hyundai Kona Electric 289 – 449 km
Tesla Model Y 505 km

El precio

Con las ayudas a la compra del Gobierno, seguramente este año vivamos un aumento de las ventas de los coches con etiqueta ‘0’, ya sean eléctricos, o coches híbridos de todo tipo. Y es que lo cierto es que son una buena alternativa como segundo coche, pero por eso mismo los precios de los coches eléctricos no terminan de convencer a todos.

Precio de los 10 coches eléctricos más vendidos con las ayudas a la compra del Gobierno

Modelo Precio oficial Precio con ayudas
Renault Zoe Life R110 40 kWh 29.128 24.128
Peugeot e-208 Allure 31250 26250
Tesla Model 3 AEP 49000 44000
Nissan Leaf 40 kWh Acenta 29.900 24.900
Seat Mii 17.900 12.900
Smart ForTwo 24.450 19.450
Hyundai Kona 32.750 27.750
Volkswagen e-Golf 31775 26775
BMW i3 40600 35600
Smart ForFour 25.150 20.150

El tiempo de recarga

Lo que nos lleva al que seguramente sea su principal problema. Los tiempos de recarga son muy elevados, al menos tal y como estamos acostumbrados. Con tu coche convencional llegas, repostas y te vas en unos cinco minutos. En un eléctrico la cosa se pone algo peor, puesto que, salvo que tengas acceso a un cargador rápido (y aun así hablamos de entre 30 y 45 minutos), puedes necesitar horas.

En una toma doméstica en España, un coche eléctrico (depende del modelo) tarda entre 7 u 8 horas para recargar. Por su parte, un supercargador de Tesla con 120 kW puede requerir unos 20 minutos si tienes un modelo de la marca, pero también está el “factor cola”: si eres el tercer significa que tendrás que esperarte una hora hasta poder rellenar tu batería…

El frío

Este es un factor que pocas veces se tiene en cuenta, pero que tiene su importancia relativa. La American Automobile Association hizo un estudio para encontrar el valor exacto.

Para ello tomó varios modelos de eléctricos ‘reales’ (BMW i3, Tesla Model S 75D, Chevrolet Bolt, Nissan Leaf y Volkswagen eGolf) a los que se les colocó en un banco de rodillos para poder replicar exactamente las mismas condiciones: conducción a 20 grados Farenheit (-6,6 grados centígrados), 75ºF (24ºC, la temperatura óptima de trabajo) y 95ºF (35ºC) .

El resultado fue que, de media, bajaban un 12% su alcance, aunque la caída puede caer hasta el 41% si se activa el climatizador. También es justo decir que a temperaturas altas también cae: esta vez en torno a un 4% sin el aire acondicionado y del 17% cuando se activa.

Una de las explicaciones es que con el frío se ralentizan los procesos químicos y se reduce la cantidad de energía que pueden retener. De hecho, es algo que les pasa a las baterías de los coches convencionales, que tienden a fallar más en invierno hasta el punto de que en torno a las tres cuartas partes de las que fallan, lo hacen en esa época.

Infografía: Noruega lidera la carrera de los vehículos eléctricos | Statista Más infografías en Statista

En todo caso, todo es cuestión de adaptarse: en Europa, Noruega es el principal mercado de coches eléctricos con 72.689 unidades vendidas en 2019, lo que significa que en este país nórdico el 49,1% de los coches que se venden no utilizan ningún combustible fósil.

*Artículo original publicado por Luis Guisado en Topgear.es