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Guía para limpiar la tapicería de tu coche según el material

Guía para limpiar la tapicería de tu coche según el material

¿Cómo limpiar tapicerías según su material? Hay muchos productos específicos, pero deberías recordar algunas cosas… y olvidarte de muchas otras, sea cual sea la marca de coches que conduzcas. 

Que sí, que los coches son para vivirlos, aunque parezca un eslogan comercial. Pero las superficies de contacto tienden a llenarse de suciedad incluso cuando no los sacas del mejor de los garajes. Y eso, hasta cuando se trata de un coche de batalla… no es nada recomendable. (mira las diferencias en la foto entre un asiento limpio y sucio).

Cómo limpiar la tapicería según su material

En primer lugar -o por orden cronológico, si prefieres-, está el tema estético. Si las butacas demasiado gastadas, con agujeros de cigarrillo, costuras abiertas o con los hierros de la estructura al aire tiran un poco para atrás, ¡claro que no apetece sentarse en lugar con lamparones, migas de pan o pelos de perro!

Cómo limpiar la tapicería según su material
Cómo limpiar la tapicería según su material

Pero lógicamente, lo más importante es el apartado higiénico, porque el habitáculo de un coche es un lugar cerrado por definición y por mucho que ventiles, puede ser una fuente de contagio de muchas cosas, tanto por los aerosoles que respiramos (no te pierdas nuestra investigación en el link inferior) como por las superficies con las que nos rocemos.

Y esto era así mucho antes del coronavirus: desde que los interiores de un vehículo están medianamente aislados e insonorizados y se usan a diario para tantas y tantas cosas.

De hecho, es ‘muy de padre’ eso de ver a un niño que entra en un coche y soltarle una colección de “Ojo con las zapatillas”; “Cuidado con esas manos tan negras”; “No des patadas en los asientos de delante, que se marca todo”; “No pises ahí”; “Pásate al menos una toallita”; “A ver esos berretes/churretes que llevas en la cara…”; “¿Te importa tomarte la merienda fuera, y luego nos vamos?”… Y mi favorita: “¡No, el chocolate, nooooooooo!”.

Cómo limpiar la tapicería según su material

Pero mucho me temo que el ensuciar el coche no es patrimonio exclusivamente infantil, porque no es tan raro que en un momento de prisas o de simple hidratación en un viaje (hasta la DGT lo recomienda si eso no te supone apenas soltar las manos del volante ni distraerte), parar en un sitio de comida rápida para llevar o llegar mojado por lluvia y que la ropa, la cazadora o el paraguas, ensucien y manchen allí donde los dejes.

Cómo limpiar la tapicería según su material

¿Qué hacer, pues? Pensar que cualquier esfuerzo en ‘meter mano’ a las tapicerías de tu coche (y aquí incluimos asientos, paneles, techo -según los casos-) va a merecer siempre la pena, para limpiarlas y para evitar que se acumulen, que generen hongos, ácaros, ‘bichos’ más creciditos, malos olores… y que el lugar en el que pasas tantas horas sentado no acabe siendo totalmente insalubre.

Cómo limpiar la tapicería según su material

Ah, y ojo con las fundas. Las hay muy resultonas y de buena calidad que permiten algo más que salvar la papeleta, desde luego. No obstante, si al colocarlas tampoco te has molestado en dejar lo de debajo bien limpio y saneado, será como barrer y esconder la porquería acumulada debajo de la alfombra. ¿Entonces? ¿Cómo limpiar las tapicerías? ¿Y según el tipo de material?

Tapicerías de tela

Los asientos de tela son los más habituales, porque resultan más baratos a la hora de fabricarlos y, por tanto, también repercuten de forma más económica en el precio final del vehículo que los monta.

Cómo limpiar la tapicería según su material

Tienen el inconveniente de que suelen acusar más la suciedad menor, especialmente, si sus tonos son claros (hasta una botella de agua, aparentemente limpia, puede dejar cerco por mezclarse con la suciedad ya existente), y también se desgastan prematuramente por el roce con el cuerpo y se decoloran demasiadas veces por la exposición prolongada al sol. Y, cómo no, absorben más los fluidos corporales, propios del sudor, por ejemplo, con lo que también son más proclives a los malos olores.

Además de los costes, sus principales ventajas son que son más confortables (sin necesidad de calefactar o refrigerar) si el habitáculo se encuentra a muy alta o muy baja temperatura, no requieren un mantenimiento específico cuando el coche no se usa -las de piel, por ejemplo, sí-, son más fáciles y baratos de retapizar, si fuera el caso, y si resultaran insalvables (foto inferior) y decides sustituirlos tal cual por otros nuevos o usados, la factura también será menor que con los de piel, cuero o Alcántara.

Cómo limpiar la tapicería según su material

Pero la mayor ventaja de las tapicerías de tela es que admiten una mayor variedad de maneras de limpiarlas… y exigen en la tarea bastante menos delicadeza.

  • Cinta adhesiva: un truco para quitar polvo y suciedad sin deteriorar. Busca una que sea ancha, para no eternizarte, y que no pegue excesivamente ni se trocee o deje restos pegajosos. Aplícala suavemente y no la esperes muchos minutos a que actúe sobre la superficie en cuestión.
  • Cepillos: con uno no muy agresivo y aplicando de menos a más fuerza, ve probando a cepillar la tela, desde las zonas superiores a las inferiores y en el mismo sentido. Puedes usar cepillos de varios tamaños, e incluso algunos viejos de dientes para los detalles.
Cómo limpiar la tapicería según su material
  • Aspirador: continúes o no con otras tácticas de limpieza, usa un aspirador profesional (los de las estaciones de servicio), doméstico o portátil para eliminar al máximo el polvo y cualquier tipo de suciedad. Aspira de arriba a abajo (para que la suciedad que pueda quedar caiga hacia las alfombrillas) y trata de emplear cabezales anchos o estrechos, pero suaves.
Cómo limpiar la tapicería según su material
Cómo limpiar la tapicería según su material
Cómo limpiar la tapicería según su material
  • Rodillos pegajosos: muy propios en casa, en el coche y en todas partes donde haya perros, gatos... Conviene llevarlos encima para quitar los pelos de manera rápida en ropa, y tapicerías, tanto si se dispone de aspirador como si no.
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  • Desmontaje: a veces, si la operación resulta sencilla, merece la pena sacar completamente los asientos y sacudirlos un poco (como si fueran una alfombra o un colchón), sin deteriorar la estructura. Con los ellos quitados también es más fácil acceder a todos los rincones del coche y de la propia butaca, y hacerlo sin forzar tanto la postura.
  • Limpieza en seco: hay productos específicos para rociar y frotar de forma uniforme, con esponjas u otros cepillos.
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  • Limpieza con agua y jabón: con productos especialmente diseñados para eso o con agua y jabón y espuma. Cuidado siempre en estos casos con los sistemas eléctricos que puedan llevar los asientos para su climatización, los reglajes, la botonería cercana…
Cómo limpiar la tapicería según su material
Cómo limpiar la tapicería según su material
  • Secado: lo malo es que en este tipo de tapicerías, la humedad penetra más por la tela. Trata de no usar más agua o producto de lo indicado, secarlo luego todo bien y luego lo mejor posible, para que se quede todo en un estado óptimo, no salga moho ni se generen pestilencias. Para acelerar el proceso, puedes meter en el coche un deshumidificador. Si no, otro truco casero es dejar sobre alguna de las alfombrillas un cajón con arena absorbente para gatos.

Tapicerías de cuero y piel

Son muy bonitas, dan un toque de deportividad, estilo y buen gusto, y si están refrigerados o calefactados, generan una sensación muy agradable. Sin embargo, tanto la piel como el cuero son materiales especialmente delicados.

  • Hidratación: para prevenir grietas, estrías y desgarrones, conviene tener bien hidratadas este tipo de superficies, con productos especiales o con crema tipo Nivea, de cuando en cuando, repartida en círculos y dejando que actúe durante varias horas.
  • Empapar y secar: con todo, no llevan nada bien los líquidos derramados, las manchas de alimentos… Pero si sufren el contacto con algunas de estas sustancias, sucede lo mismo: lo bueno es quitarlas cuanto antes, al menos, lo más importe. Y no descartes usar un material secante que empape, tipo papel de cocina. Y ante una emergencia, acuérdate del rollo de las gasolineras.
  • Toallitas: como sucede con zapatos de piel, las toallas jabonosas que mucha gente lleva encima puede salvarte de un apuro para quitar una mancha, un goterón… e incluso restos leves de pintura. Sin embargo, los expertos en la materia suelen alertar de que es una solución puntual, porque el cuero o la piel se deteriorarán con el tiempo a causa del alcohol u otros productos que pudieran contener. Y por favor: aunque ponga en el envase que son “biodegradables” o “especial WC”, jamás las tires por el váter, porque tardan muchísimos años en disolverse -si lo hacen-, podrías provocar un atasco en las tuberías y en los ríos y los mares están generando un problema muy serio de contaminación.
  • Productos específicos: de nuevo, los hay. Y son convenientes para curar y prevenir, así como los distintos aplicadores que puedan venir en un determinado kit.
  • Costuras: cuidado con ellas, que suelen ir parejos a este tipo de tapicerías. Acumulan mucha suciedad y, a su vez, son un punto débil a la hora de deshilacharse, abrirse u oscurecerse si se mojan.

Tapicerías de nappel y escay

En los vehículos clásicos o en los coches más recientes si han sido retapizados, pueden existir tapicerías de nappel o escay.

Estos materiales, que eran un poco como la piel o el cuero ‘de los pobres’, no requieren un mantenimiento preventivo como las tapicerías a las que trataban de imitar, pero no por ello son invulnerables. Todo lo contrario: aunque su contenido ‘plástico’ aguanta mejor la limpieza con agua y jabón y duele menos llevarlo de nuevo a tapizar, su calidad no solía ser para tirar cohetes y era fácil que se rajaran por el uso, el desuso, la humedad del ambiente, la sequedad, la exposición al sol…

  • Si los aspiras, que sea a la mínima potencia y con un cabezal especialmente ‘friendly’.
  • Si los mojas: mejor jabón que productos con alcohol.
  • Seca bien, en cualquier caso y dejarlos directamente al sol durante muchas horas.

Alcántara

Por último, en este práctico sobre cómo limpiar tapicerías según su material, hablamos de las superficies de Alcántara. Los asientospanelessalpicaderos e incluso volantes con inserciones de este tipo de microfibras están proliferando, aunque a un ritmo lento.

  • Tacto: con este material -que suele ir combinado con la piel o el cuero-, se consigue un tacto suave, agradable y de corte incluso deportivo. La Alcántara más resistente que otras superficies, pero también hay que limpiarlo.
  • Grasa: la buena noticia es que lo que parece desgaste puede deberse ‘sólo’ a acumulación de grasa, con lo que bastaría con humedecerla para liberar las microfibras con un líquido específico y una esponja también adecuada.
  • Secado: por último, conviene secar la zona para que las mocrofibras vuelvan a ‘desapelmazarse’, para entendernos’ y recuperar su tacto esponjoso original.

*Artículo original publicado por Rodrigo Fersainz en Autobild.es

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Redacción TICbeat

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