Contar con varios días de autonomía para poder olvidarnos del cargador ese tiempo es una cualidad muy demandada, pero para cargar baterías de hasta 5.000 mAh necesitas contar con un sistema de carga rápida o te saldrán canas antes de volver a ver tu teléfono al 100% de energía. El problema es que estos sistemas rápidos que están usando las marcas en muchos modelos pueden ayudar a degradar la batería antes de tiempo.

Marcas como Oppo o Xiaomi compiten para conseguir el sistema más rápido, con cifras que ya rondan los 40, 50 o incluso 60 W, pero la propia Oppo habría reconocido que este método reduce la vida útil de las baterías. Según recoge un tuit de Andrei F. colaborador del medio especializado en tecnología AnandTech, Oppo habría reconocido que la carga rápida inalámbrica de 40 W degrada la capacidad de la batería al 70% en el mismo número de ciclos que necesita un sistema de carga rápida de 15 W para degradar esa batería al 90%.

Mi móvil no carga: ¿es culpa de la batería o del cargador?

Es decir, que si lo que estamos buscando es un móvil que nos pueda durar por lo menos cuatro años sin que la batería de problemas, lo mejor sería evitar hacer uso constantemente de la carga rápida del teléfono. Empieza a ser complicado encontrar un terminal que no ofrezca esta opción, mismamente el catálogo de Oppo es uno de los que ha abrazado con fuerza la carga rápida, pero eso no significa que haya que usarlo a diario.

Por otra parte, aquellos consumidores que acostumbren a cambiar sus teléfonos cada año o cada dos años seguramente puedan disfrutar de la tecnología de carga rápida sin que les llegue a afectar el deterioro de la batería, ya que para cuando este componente empiece a dar problemas ya lo habrán cambiado por uno nuevo.

Pero no todas las marcas han dado el salto a la carga rápida. Apple, por ejemplo, es una de las marcas que más se está resistiendo: el iPhone 11 Pro Max, por ejemplo, cuenta tan solo con un cargador de 18 W. El resto de fabricantes ya superan de forma habitual los 20 W en la carga rápida de cualquier terminal que sale al mercado.