Como en casi todo lo que tiene que ver con los vehículos, existen muchos mitos, mentiras y medias verdades que circulan por Internet. Y tampoco hay que olvidar que, en este caso, también influye el estilo de conducción preferido, e incluso la estética.

Es un tema delicado porque el tamaño de las ruedas afecta a la seguridad, por eso vamos a dejar que los expertos de TopGear España nos lo expliquen, para aclarar la duda de una vez por todas.

Dónde debes instalar las ruedas nuevas del coche, ¿delante o detrás?

Cambiar las gomas de coche por unas más anchas y más deportivas siempre es tentador, pero a veces no es la mejor decisión. El primer problema que ha detectado TopGear es que a veces vemos un coche deportivo en una película, o en una competición automovilística, y decimos: “¡yo quiero unas ruedas como esas!“.

Pero lo primero que hay que tener en cuenta es que la elección de las ruedas, como en la Fórmula 1, depende del tipo de asfalto o terreno sobre el que vamos a circular.

La elección del ancho de rueda

En condiciones normales y sobre asfalto seco, está claro que un neumático más ancho ofrecerá un mayor agarre porque hay más superficie, más goma, en contacto con la carretera. Pero no es tan simple.

Aspecto como el terreno mojado, o la poca potencia del coche, pueden desanconsejar poner una rueda más ancha.

Si la carretera está mojada, un neumático más ancho favorecerá la aparición del temido aquaplanning, es decir, deslizarse por el asfalto sin control. Por suerte esto ha mejorado mucho en los últimos años, y el aquaplanning es cada vez más raro incluso con gomas muy anchas. Pero si vives en una zona en la que llueve mucho, quizá deberías desechar la idea de montar ruedas más anchas.

Otro factor que hay que tener en cuenta es la potencia del motor. Unas gomas más anchas agarran más, cierto, pero también ofrecen más resistencia, y el motor tiene que empujar más. Si tienes un coche poco potente no merece la pena aumentar el ancho de la rueda.

¿Qué medida es la mejor?

El otro elemento de decisión, a la hora de cambiar una rueda, es la medida. En este caso depende del diámetro total de la rueda. Todos los coches están homologados para circular con una circunferencia concreta en el conjunto de llanta y neumático. Si cambias este dato el coche comenzará a hacer cosas raras: cambiará el desarrollo del vehículo, obtendremos errores de lectura en el velocímétro y el cuentakilómetros… e incluso no pasaremos la ITV.

El cambio de unas pulgadas a otras produce diferentes efectos: sobre asfalto seco un perfil más pequeño mejora las reacciones del coche, que se vuelve más ágil y obedece mejor las órdenes dadas con el volante. Pero esto puede ser más molesto para los pasajeros, que van a sentir más tirones e inercias. Y a menor tamaño de rueda, más se van a notar los baches.

Sobre mojado, tener un mayor perfil aumenta el rendimiento del coche al existir más capacidad para mantener el apoyo, pero las sensaciones son mucho peores que con medidas más generosas.

Queda claro pues, que para elegir el tamaño de las ruedas del coche hay que tener en cuenta factores como el tipo de terreno, las reacciones del vehículo, y la comodidad de los pasajeros, y buscar un equilibro entre todas ellas.