Tecnología

Demandan a la junta de Google por mala conducta ejecutiva

Qué gigantes tecnológicos gastan más para influir en la Comisión Europea

La junta de Google ha sido demandada por la forma en la que ha actuado respecto a diversos casos de acoso sexual que dieron lugar en su compañía de algunos de los mayores representantes. Esta es la demanda que se les ha impuesto por ocultar información.

La junta de Google ha sido demandada por mala conducta ejecutiva, es decir, debido a que han aprobado un pago de salida de 90 millones de dólares al creador del software móvil Android Andy Rubin.

Los inversores han explicado que la junta no ha cumplido ni ha mantenido la confidencialidad en ciertos casos. En concreto, el malestar va dirigido especialmente a las principales cabezas ejecutivas y a los miembros del comité de la compañía, incluyendo a Larry Page y Sergey Brin entre otros.

“Se permitió a Rubin renunciar silenciosamente por los acusados ​​Larry Page y Sergey Brin después de que una investigación interna determinó que las acusaciones de acoso sexual por parte de Rubin eran creíbles”, según la denuncia que han presentado este pasado jueves en el tribunal estatal de California. “Mientras que en Google, se dice que Rubin también se ha involucrado en el tráfico sexual con personas, pagando cientos de miles de dólares a las mujeres para que, según las propias palabras de Rubin, sean de su propiedad”, se detalla en la denuncia.

Rubin es el creador de Android, el sistema operativo más utilizado del mundo, y fue el que dirigió la división móvil de Google, hasta que abandonó la compañía en el 2014.

Así, en octubre del 2018, el periódico The New York Times publicó que los ejecutivos de Google aprobaron un paquete de pago de 4 años de 90 millones de dólares para Rubin, después de que el susodicho fuese acusado de acoso sexual.

En noviembre miles de personas que trabajaban en Google llevaron a cabo un paro laboral como protesta por la acción realizada por la compañía respecto a la conducta indebida sexual en el trabajo de Rubin.

Los miembros de la junta de Google aprobaron la subvención de acciones de Rubin en 2014, posteriormente a que comenzase la investigación sobre las acusaciones en su contra.

Así, un grupo de empleados de Google ha afirmado el jueves que apoyan las demandas presentadas por los accionistas. “Tenemos toda la evidencia que necesitamos de que el liderazgo de Google no tiene nuestros mejores intereses en el corazón”, han explicado.

Las burbujas políticas y Google: cuando la posverdad tiene nombre de algoritmo

No es la primera vez que se acusa a Google de algo similar, ya que en 2016 se permitió a Amit Singhal renunciar de forma silenciosa, al haber sido señalado por acosos sexuales en el trabajo. Singhal fue despedido de Uber Technologies en 2017.

Los comités de auditoría y compensación de la junta formados por nueve miembros, revisaron los hechos denunciados sobre las denuncias contra Rubin en el año 2014, y se afirmó que las acusaciones eran veraces, según se explica en la queja.

“La conducta de Rubin y otros ejecutivos fue asquerosa, ilegal, inmoral, degradante para las mujeres y contraria a todos los principios por los que Google afirma que respeta”, se explica en la queja.

Ellen Winick Stross, abogada de Rubin, en una declaración enviada el jueves por la noche, firma que “esta demanda, al igual que gran parte de la cobertura reciente de los medios de comunicación, tergiversa la salida de Andy de Google y sensacionaliza las afirmaciones hechas sobre Andy por su ex esposa. Andy niega cualquier conducta indebida, y lo defenderemos vigorosamente contra estas afirmaciones sin fundamento”. Google explicó a sus empleados que en octubre había despedido a 48 personas por acoso sexual en los dos últimos años.

Así, este es el motivo por el que la junta de Google ha sido demandada por la mala conducta ejecutiva, en relación con estos casos y más concretamente con este último escándalo de Rubin.

Vía | Bloomberg

Te recomendamos

Sobre el autor

Alicia Ruiz Fernández