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Cinco tecnologías obsoletas que seguimos utilizando en 2017

Disquetes

Disquetes

La informática era mucho más entretenida hace veinte años. Para instalar Windows 95, por ejemplo, era necesario utilizar 13 disquetes que el usuario debía ir introduciendo uno a uno en la disquetera, con los dedos crizados por el comprensible miedo a que cualquiera de ellos pudiese estar dañado por el motivo más nimio.

El disquete nació a finales de los años sesenta y acompañó a los amantes de la informática durante más de dos décadas, con ligeros cambios y mejoras que a día de hoy parecen minúsculos.

Un disquete es un soporte de almacenamiento magnético encerrado en una carcasa de plástico cuadrada o rectangular -dependiendo del formato- que se utilizaba en un ordenador como disco de arranque, para trasladar datos de un PC a otro o para instalar programas.

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Para utilizar un disquete es imprescindible disponer de una disquetera física, un elemento integrado en la inmensa mayoría de los ordenadores durante las últimas cuatro décadas pero que ha empezado a desaparecer por su falta de uso, hasta el punto de que los más jóvenes ni siquiera imagina cómo puede funcionar.

Los más nostálgicos, en cambio, recordarán esa maravillosa facilidad que tenían los disquetes para estropearse con el tiempo, lo que convertía en un reto instalar un programa o una aplicación pesada antes de que apareciese el CD-ROM.

El CD relegó al disquete para muchos usos, pero son las memorias USB las que amenazan con dar la puntilla definitiva a esta tecnología. Las diferencias son aplastantes: un stick USB de 8GB, por ejemplo, equivaldría a más de 5.000 disquetes.

Los nostálgicos recordarán la facilidad que tenían los disquetes para ensuciarse o estropearse con el tiempo y la enorme cantidad de ellos que era necesario utilizar para instalar programas, videojuegos o un sistema operativo como Windows.

Buena parte de las placas base que se venden en la actualidad todavía dan soporte a este formato de almacenamiento porque los disquetes durante mucho tiempo han sido el formato preferido como sistema de arranque en caso de problemas, aunque es evidente que hoy resulta mucho más cómodo utilizar una memoria flash USB para ese propósito.

Los disquetes, eso sí, no han llegado a desaparecer. El fiscal Jorge Bermúdez denunciaba hace unos meses que en el mundo de la judicatura todavía hay gente utilizan los disquetes para mover información de un ordenador a otro.

Son casos aislados, pero todavía existen, al igual que se utilizan toneladas de papel que podrían sustituirse por documentos electrónicos que se podrían intercambiar a través de correo electrónico o en mano con memorias USB. La sentencia definitiva de los disquetes está por llegar.

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Sobre el autor

Víctor Pérez

Acostumbrado a 'cacharrear' desde que tengo uso de razón. Apasionado por el mundo del I+D y por las últimas tendencias de Internet. Audiófilo por definición.

2 Comments

  • Es cierto que algunas tecnologías se quedaron obsoletas por aparición de otras que mejoraban lo anterior, lo hacían más rápido, tenían más capacidad, etc. Pero en el caso de la fotografía instantánea creo que fue más por el boom de la fotografía digital que por mejora en sí del concepto o la idea.

    Creo que la próxima frontera en este campo sería el abaratamiento del precio por copia para que la vuelta de esta tecnología sea definitiva. Así todos los amantes de la fotografía instantánea estaremos contentos.

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