El desarrollador de software Virgil Dupras ha creado un sistema operativo llamado Collapse OS que puede ejecutarse con material reciclado o partes rescatadas en un infierno post-apocalíptico. La idea con este sistema operativo, es que la humanidad no tenga que empezar de cero y cuente ya con una vía para seguir comunicándose con el resto del mundo.

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El investigador señala que cuando la sociedad se derrumbe y los productos electrónicos de consumo ya no están disponibles, aquellos con los materiales y los conocimientos necesarios tendrán una ventaja. Para ello, Dupras ha creado un sistema operativo que puede funcionar de materiales que puedan encontrarse en el entorno.

Como un mundo post-apocalíptico no tendrá fábricas que puedan crear nuevas piezas para poder fabricar productos tecnológicos, el ingeniero señala que la clave será la reutilización de las piezas ya existentes que estarán dispersas por el mundo. Así que en principio, este nuevo sistema operativo podría funcionar con todos estos materiales residuales y piezas destrozadas que encontraremos en el entorno.

En concreto Collapse OS funcionaría con microprocesadores Z80 de ocho bits dado que serían muy fácil encontrarlos, siendo además muy sencillos para instalarse en placas. Si no te suenan, este tipo de microprocesadores pueden encontrarse en computadoras de escritorio, cajas registradoras, instrumentos musicales, calculadoras gráficas y cosas similares. De esta manera, Collapse OS se podría ejecutar en máquinas improvisadas con piezas residuales, permitiendo al usuario editar archivos de texto, leer y escribir.

El proyecto resulta sorprendente, aunque de momento se trata de eso, de un proyecto que busca ayuda. Veremos si otros ingenieros están interesados en crear este tipo de sistema operativo para un mundo post-apocalíptico, aunque quizá la gente en esos tiempos esté más preocupada de encontrar alimentos y sobrevivir que de crear un ordenador.