El principal cambio que traerá Apple Card respecto a las tarjetas de crédito estará en que carecerá de los 16 dígitos que tienen las tarjetas tradicionales, también del CVV y la fecha de vencimiento. Cada vez que vaya a realizarse una transacción se generarán todos estos datos por azar.

Goldman Sachs, uno de los mayores impulsores de esta tarjeta, asegura que de este modo se conseguirá una mayor seguridad y privacidad: la tarjeta será irrastreable, por lo que terceros no podrán saber dónde se compró anteriormente o cuánto dinero se gastó.

De momento, Tim Cook asegura que “miles de empleados de Apple usan Apple Card todos los días” y las pruebas betas funcionan lo suficientemente bien como para no demorar más su lanzamiento. Tras la caída de ventas que han sufrido el último año en iPhone, esperan que esta novedad impulse a la compañía.

De cara a promocionar la tarjeta, Apple devolverá el 2% del efectivo gastado con Apple Pay y el 3% de lo que se gaste en las tiendas Apple. Aunque no suena muy interesante en comparación con otras ofertas de la competencia, la intención principal es fomentar la venta de productos propios y usar el iPhone como dispositivo para las compras.

Aunque no hay fecha definitiva del día en el que se lanzará la tarjeta, visto que agosto empieza mañana mismo, nadie duda de que no habrá retrasos. Ahora quedan por ver algunos detalles que todavía faltan por saberse sobre las condiciones, así como el éxito que tiene tanto entre clientes, como en personas que no sean asiduas de Apple.