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6 excusas más peculiares de conductores que se saltaron la cuarentena

6 excusas más peculiares de conductores que se saltaron la cuarentena

Los datos que publica la Dirección General de Tráfico muestran que los desplazamientos en carretera han bajado cerca de un 90%. Aún así hay quien todavía se empeña en no respetar las medidas de confinamiento.

¿Y qué hacen cuando les paran en un control? Inventarse excusas tan sorprendentes como las de estos seis conductores que se saltaron el confinamiento.

La agencia de noticias EFE ha recopilado algunas anécdotas contadas por la Guardia Civil. Desde Autobild.es hemos hablado también con policías locales para tener más historias que contar.

1. No me había enterado

España vive confinada desde el 15 de marzo. Supone esto que la movilidad de las personas está fuertemente limitada y solo se permite salir de casa por siete supuestos. Dos semanas después se activó el confinamiento total que reduce aún más esa libertad porque solo pueden acudir a su puesto los llamados trabajadores esenciales (los relacionados con la automoción los hemos recogido en este enlace).

Todas las Fuerzas de Seguridad se dedican desde entonces a asegurar el respeto a las normas del estado alarma. Lo cuentan las televisiones, la radio… pero hay quien se atreve a decir ¡qué no se había enterado!

Un agente de Tráfico de la Guardia Civil de Pontevedra encontró a un corredor haciendo running por una vía de servicio paralela a una autovía. Cuando le preguntaron qué hacía y le informaron de que estaba vulnerando el estado de alarma dijo que no sabía nada, que “ni veía televisión, ni Internet, y que ahora entendía por qué no veía muchos coches“.

2. Mejor detenido que con su mujer

Todavía deben estar sorprendidos los agentes de la Policía Local de Getafe que sorprendieron a un hombre que deambulaba por la calle. Antes de que le pudieran preguntar cuál era su propósito, este les respondió reconociendo que sabía que estaba incumpliendo la ley, pero que se había arriesgada a romper el confinamiento de manera voluntaria porque necesitaba un descanso de su mujer.

“Me manda todo el día hacer cosas, de una habitación a otra, estoy mejor en el calabozo que con ella”, imploró el hombre. Detenido no terminó, con un reprimenda sí; de la multa no sabemos si se libró.

3. Las deudas hay que pagarlas

Saldar una deuda no consta entre las causas de fuerza mayor que justifican los desplazamientos. No está contemplada en el Real Decreto que fija las medidas a cumplir mientras se mantenga en vigor el estado de alarma, peor hay quien cree que sí debería estar.

Gustavo, agente de Tráfico de La Rioja, relata el caso de un conductor que había recorrido 16 kilómetros para pagar una deuda de cinco euros que había contraído año y medio atrás.

4. A comprar un bombona de butano

Este conductor de Sevilla puso una bombona de butano en la parte trasera del coche. Lo tenía todo pensado: si le paraban, solo tenía que decir que iba a por una nueva. Le hubiera servido de no ser porque cuando la Guardia Civil de Tráfico le dio el alto en el camino de vuelta la bombona seguía vacía.

No fue eso lo peor. Durante la conversación que mantuvo con los agentes, estos apreciaron incoherencias por lo que le sometieron a la prueba de alcoholemia. Resultado: positivo. Resultado final: dos multas, una por conducir bajo los efectos del alcohol y otra por incumplir las medidas de confinamiento.

5. 65 km para recoger unas pastillas para el dolor de cuello

Acudir a la farmacia a por medicamentos sí está permitido. La máxima en este caso es hacer uso del sentido común y tratar de que el desplazamiento sea lo más corto posible.

No es el caso de este conductor que llamó a la Guardia Civil de La Rioja para preguntar si podía coger el coche para recoger la medicación que tomaba su mujer para reducir el dolor de cuello. La particularidad era que dicho medicamento estaba en casa de un familiar que vivía en Miranda de Ebro (Burgos), a 65 km de su domicilio.

6. Cambio de domicilio repentino

La Guardia Civil ha denunciado a un ciclista de 82 años por no respetar el confinamiento obligado por la declaración del estado de alarma. Al ser identificado, esta persona alegó que había salido a hacer la compra y que ya regresaba a su domicilio. Para asegurar su vuelta, los agentes le acompañaron hasta su supuesto domicilio, donde la familia que vive se sorprendió y manifestó que no conocía al denunciado.

En ese momento, el denunciado reconoció que en realidad vive a 10 kilómetros de donde fue identificado y que, a pesar de conocer la obligación de quedarse en casa, suele salir a practicar este deporte cada domingo.

Tras ser denunciado, la Guardia Civil le escoltó hasta que finalmente llegó a su verdadero domicilio.

Los hechos han tenido lugar en la carretera AC-840 a la altura de Melide (A Coruña).

*Artículo original publicado por Noelia López en Autobild.es

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