¿Estás atrapado viviendo en el ciclo de que gastas lo que ingresas o, incluso, por encima de tus posibilidades? Es hora de que te plantees construir tu fondo de emergencia.

Un fondo de emergencia es dinero que has reservado para determinadas contingencias que, inevitablemente aparecen, y te ayuda a que tus finanzas personales no se vean trastocadas.

¿Qué es el efecto bandwagon y cómo influye en tu ahorro?

Por ejemplo, si tu coche sufre una avería, si pierdes tu trabajo o si se te rompe un electrodoméstico y no dispones de ahorros, tu patrimonio se puede ver muy perjudicado.

Disponer de este colchón para abordar cualquier imprevisto es fundamental, al igual que la gestión del presupuesto. De este modo, si estás comenzando a ahorrar, aquí puedes ver algunos métodos que te pueden ayudar a generar los primeros 1.000 euros para tu fondo de emergencia.

1. Abrir una cuenta de ahorro

Para crear un fondo de emergencia los expertos en gestión patrimonial siempre recomiendan tener una cuenta de ahorros separada. Podría ser con tu entidad bancaria actual o incluso con otro banco al margen. De hecho, muchas veces es mejor tenerlo en un banco separado para que el capital sea tan accesible.

Puedes elegir una entidad en la que consigas obtener la mayor rentabilidad anual. Hay muchas cuentas de ahorro o depósitos que pueden servirte de paraguas y que generan rendimiento sobre el capital que vayas transfiriendo. Investiga todas las opciones y haz un depósito inicial. Entonces habrás iniciado el proceso para construir un fondo de emergencia.

2. Automatizar el ahorro

Después de abrir una cuenta de ahorros, el siguiente paso es automatizar el ahorro mensualmente. Apartar dinero cada mes es como un entrenamiento, puesto que se ha de tener constancia para ver el progreso. Por eso, es importante alejarse de factores emocionales, puesto que la mente muchas veces te pone excusas para no seguir adelante.

Para eliminar ese factor psicológico, lo mejor es que configures transferencias automáticas desde tu cuenta corriente a tu cuenta de ahorros. Hazlo con fecha al día después en el que recibas tu nómina y así no supondrá un sobrecoste. Podría ser desde 20 euros hasta 100 euros, o incluso más. Sea lo que sea, automatízalo. Hacerlo ayuda a desarrollar el hábito sin ningún esfuerzo y puede garantizar que realmente ahorres.