Lavar el coche es un ritual que cada persona cumple a su manera. En cierto modo, es un reflejo de nuestra personalidad. Hay gente obsesionada con el tema que lo lava todos los días. Otros lo hacen solo en las ocasiones importantes. Y algunos, esperan a que llueva…. Aunque acudir al autolavado es cómodo y rápido, no siempre tenemos uno cerca, o queremos ahorrarnos el dinero. Si decides lavar el coche a mano, estas son las cosas que no debes hacer…

La curiosa razón por la que los neumáticos del coche son negros

A veces creemos que lavar nuestro vehículo a mano es una forma de cuidarlo. Pero nosotros podemos ser el peor enemigo de la carrocería, si no lo hacemos correctamente. Antes de ponerte a lavar el coche por tu cuenta, debes saber que en muchos municipios está prohibido hacerlo en la vía pública. Infórmate antes no sea que te lleves una multa…

Usa esponjas de fibras suaves

El acabado metálico de nuestro coche puede llevar a engaño. Quizá nos parezca resistente, pero si usamos una esponja o una manopla dura podemos llegar a arañarlo, o quitar la pintura.

Para lavar el coche hay que usar esponjas o manoplas de fibras suaves. Y si son específicas para coche, mejor. Con ellas nos aseguraremos de que lo único que arrancamos, es la suciedad…

Usa jabón específico para coche

Otro error muy común a la hora de lavar el coche es utilizar jabón genérico, o incluso lavavajillas o jabón de baño. Aunque todos los jabones parezcan iguales, no lo son. La composición química cambia según para qué se haya diseñado ese jabón, ya sea para el cuerpo de una persona, para lavar los platos, o para fregar los suelos.

Hay jabones abrasivos que pueden dañar la protección e incluso la pintura del coche. Para evitarte un disgusto, usa un jabón específico para coches.

Cambia el agua del cubo

Mucha gente se olvida de cambiar el agua del cubo mientras está lavando el coche. Conviene renovarla dos o tres veces durante la limpieza. No solo porque quedará más limpio, sino porque el agua sucia quizá contenga restos y arenilla que puede rayar el coche si se frota contra la carrocería con la esponja, haciendo un efecto lija.

No uses solo una toalla

Después de lavar el coche no es buena idea dejarlo que se seque al sol. Quedarán chorreteras y restos de jabón que afearán el resultado.

Conviene secarlo con una toalla específica de coche, que asegura que no vamos a rayarlo con algún resto, como podría ocurrir con un paño viejo y duro.

También es recomendable usar varias toallas por la misma razón: puede que en alguna zona quede algo de arenilla, y usar la misma toalla aumenta el riesgo de arrastrarla sobre otra zona del coche.

Aplica cera protectora

Un último paso recomendable es aplicar una capa de cera protectora para coches. Su nombre ya lo dice: no solo embellece y hará que tu coche brille como nuevo, sino que, lo más importante, lo protege de pequeños golpes, y de las inclemencias del tiempo. Tu vehículo lucirá mejor que nunca, y además lo protegerás.