Máxime teniendo en cuenta que los diésel consumen menos a cambio de ciertas desventajas por usar un combustible que contiene una mayor cantidad de energía que la gasolina. Sin embargo, la puesta a punto, cómo conduces y el peso que lleves a bordo influyen en su economía de uso.

A continuación puedes ver las 3 razones por las que un diésel gasta más.

1. Un coche cargado o mal mantenido hace que gastes más diésel

Cuantos más bártulos lleves en el coche, mayor será el consumo de diésel que genere. Como norma general, por cada 100 kg adicionales de carga, un vehículo consume 0,1 l/100 km más. Pero es que, encima, hay quienes llevan todo el año los portaesquís o portabicis. Si puedes quitar la vaca, hazlo, suma entre 0,1 y 0,2 l/100 km de consumo.

Por otro lado, hay un par de cuestiones sobre el mantenimiento básico -del que puedes hacer tú mismo- que inciden en el consumo de un coche diésel. ¿Hace mucho que no cambias el filtro de aire? Poner uno nuevo cuesta entre 10 y 12 euros y reduce el gasto hasta en un 10%. También cambia el filtro de aceite con cada cambio y, también, el del diésel cada dos años. Y, por supuesto, llevar siempre la correcta presión en las ruedas.

2. Las averías que pueden hacer que tu diésel consuma más

La subida de consumo del diésel es, a menudo, el primer signo de una avería, como que los inyectores puedan estar obstruidos, cosa que se da a menudo cuando se circula demasiado a bajas vueltas, momento en el que la parafina del combustible se adhiere a las toberas.

También es posible que haya una obstrucción en la válvula EGR o en los filtros antipartículas. En ambos casos, puedes prevenir estas averías que hacen que tu coche diésel consuma más circulando habitualmente por autopista, de manera que la mayor temperatura y flujos de gases despejen la EGR y el filtro.

3. Tu estilo de conducción aumenta el consumo de tu coche diésel

En el comportamiento al volante se encuentra el mayor potencial de ahorro con un diésel una vez que el coche está bien mantenido y no sufre ninguna avería en concreto. Así, dependiendo de cómo conduces, puedes ahorrar un 30% del gasto en diésel o más si tu estilo es digamos, dinámico. Así, observa los siguientes consejos:

Arranque y puesta en marcha: para motores turbo, se recomienda iniciar la marcha dos o tres segundos después del arranque, pero siempre de manera suave, siempre en primera y, tras un par de segundos más, engrana la segunda.

Gestión del cambio: para reducir el consumo en motores diésel, se recomienda ir con marchas lo más largas posible, sin ahogar el motor y hacer el salto de marcha siempre antes de las 1.500 rpm. Es importante acelerar siempre algo, sin pasarse, tras la realización del cambio.

*Artículo original publicado por Vicente Cano en Autobild.es