Son varios los países que han puesto en marcha medidas relacionados con los medios de transporte y con el urbanismo de las ciudades con el objetivo de evitar el contagio del coronavirus. 

Algunos países y ciudades están fomentado el uso de la bicicleta como medio de transporte individual. Mientras tanto, otros han optado por ensanchar las aceras para garantizar el distanciamiento social entre los peatones.

El transporte público se ha convertido en uno de los principales focos de contagio en las grandes ciudades del mundo. Así, muchos países se han visto obligados a tomar medidas que regulen su uso.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado el uso de la bicicleta para movilizarse en las grandes urbes.

“Siempre que sea posible, considere andar en bicicleta o caminar: esto proporciona distancia física mientras ayuda a cumplir con el requisito mínimo para la actividad física diaria, que puede ser más difícil debido al aumento del homeoffice y el acceso limitado al deporte y otras actividades recreativas”, recalcó la OMS.

A pesar de que se vayan levantando las medidas del confinamiento, cada vez parece más evidente que el distanciamiento social seguirá siendo necesario para evitar la propagación del coronavirus, sobre todo, en un momento en el que no hay fecha para la vacuna del COVID-19.

Entonces, las autoridades deberán tomar medidas para evitar las posibles aglomeraciones con la vuelta a la cotidianidad y así, garantizar la salud y seguridad de los ciudadanos.

La bicicleta se configurará como una alternativa para mantener el distanciamiento social. Usar este medio de transporte, además de permitir reducir el contacto con otras personas, es más ecológico y permite evitar los atascos. A continuación encontrarás algunas de las medidas que están implantando varias ciudades.

Berlín, Alemania

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En Berlín se han rediseñado las marcas de las carreteras para promover el uso de la bicicleta.

Con el objetivo de satisfacer la demanda de un ciclismo seguro en las calles de la capital alemana, las autoridades están instalando carriles bici temporales durante la pandemia de coronavirus.

Sin embargo, esto molestó a algunos automovilistas.

La medida implantada en Berlín pretende ayudar a la gente a moverse por la ciudad sin necesidad de utilizar el transporte público, ya que, de lo contrario, cumplir con el distanciamiento social puede ser complicado. A pesar de la aceptación general de la propuesta, algunos usuarios de automóvil han mostrado su rechazo a esta iniciativa.

Fuente: Wlos

Milán, Italia

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Milán ha presentado un plan para reducir el tráfico y abrir más de 35 kilómetros de calles para las bicicletas y los peatones tras el confinamiento. 

“El transporte público no podrá llevar el mismo número de personas, y si todos los desplazamientos se pasan a realizar en coche se creará un gran problema ambiental”, ha explicado el concejal de Movilidad de Milán, Marco Granelli.

Milán es una de las ciudades de Italia más afectadas por el coronavirus y una de sus metas será reducir el uso del transporte público, pero que esto no haga aumentar el uso del automóvil.

Strade aperte es el nombre del nuevo plan que potenciará el uso de bicis y motos eléctricas, evitando así que los coches reemplacen al transporte público.

De esta manera, se ampliarán las aceras más estrechas y se crearán nuevos carriles bici gracias a un cambio de la señalización. Así, no se necesitará de grandes obras.

“Serán cambios permanentes, se harán obras para moderar el tráfico en algunos lugares, pero en la mayoría de casos basta con trazar marcas en la calzada”, ha agregado Granelli.