El universo fintech está cobrando cada vez más relevancia dentro del territorio de las startups. Las nuevas tecnologías sirven para agilizar procesos y desarrollar empresas que se dedican a algunas áreas que antes era coto privado de los bancos. 

Aunque las fintech, startups enfocadas al terreno financiero, todavía están a una importante distancia de los bancos tanto de tamaño como de negocio, lo cierto es que hay algunas que empiezan a despuntar. A esto se suma que algunas están incluso solicitando licencias bancarias para poder captar depósitos convirtiéndose en lo que en el sector empieza a denominarse como neobancos. 

La consultora especializada en tecnología y capital riesgo CB Insights hace balance del sector al señalar que los acuerdos de financiación de las fintech gracias al capital riesgo lograron récords el año pasado.

Fintech, ¿cuáles son sus ventajas e inconvenientes?

En 2018, las fintech respaldadas por capital riesgo levantaron 39.570 millones de dólares en 1.707 operaciones a nivel global. Una cantidad que supone un incremento del 15% frente al año anterior.

Todo esto en un contexto donde los analistas apuntan que existen 39 unicornios dentro de las fintech que sumados valen 147.370 millones de dólares.

Como muestra de la velocidad a la que están surgiendo señalan que en el último trimestre del año pasado nacieron cinco nuevos: Plaid, Brex, Monzo, DevotedHealth, y Toss. Mientras que en el primer mes de 2019, nacieron otros N26 y Confluent.

En su informe  2019: tendencias fintech que hay que seguir la consultora repasa las claves que marcarán el año para este tipo de empresas.

La gran batalla se está librando en los depósitos

Los analistas consideran que la captación de depósitos de los particulares por parte de las fintech es una de las tendencias que marcarán el futuro del sector. La batalla está en conseguir que los clientes abran cuentas con ellos y deposite su dinero puede permitirles ganar dinero con los intereses y lo que incluso podría ser más importante hacerse un hueco para futuros productos innovadores.

Un ejemplo de esto sería el desarrollo de nuevos productos relacionados con el ahorro o la inversión. De esta manera, las tarjetas de débito son a menudo productos cruzado porque el servicio puede servir para añadir otro producto y sumar ganancias.

En esta línea, muchas fintech están Fintech optando por movers de un negocio enfocado en un solo producto a ampliar sus funcionalidades. Un caso es el de Revolut que comenzó como un monedero virtual y ha ido añadiendo funciones como las cuentas o la compraventa de criptomonedas.

Los reguladores empiezan a poner el foco en las fintech

El negocio bancario está fuertemente regulado con una normativa estricta y grandes necesidades de capital. Los analistas de esta consultora señalan que los reguladores cada vez más fijan la vista en las fintech, sobre todo, en aquellas que van ganando volumen. 

De esta forma, apuntan que cada vez será más necesario que estas startups enfocadas al mundo financiero, que van a ir beneficiándose del open banking, cuenten en su plantilla con equipos especializados en el campo legal.