Informes, correos, artículos, balances, post en redes sociales… Si lees esto, seguramente es porque pasas unas cuantas horas diarias delante del ordenador y escribes mucho y, probablemente, muy rápido. No ocurre solamente por afición, el número de trabajos que se realizan delante de la pantalla no deja de crecer y esto suele empujar a que personas que no están acostumbradas a redactar cada vez se vean más obligadas a hacerlo.

¿Es mejor escribir rápido o escribir bien? Depende de la situación y la persona se puede indicar una opción u otra. Hay quien no muestra ningún interés por respetar el texto porque piensa que lo importante es cumplir los objetivos y otros prefieren que todo esté bien escrito y muy claro, aunque suponga sacrificar la cantidad. En todo caso, es difícil no cometer fallos.

Seas de unos u otros, vamos a comentarte 10 errores que se suelen cometer al escribir rápido y cómo los puedes tratar de solucionar.

Problemas en la estructura

textos ordenador

Improvisar una gran parte de lo que se escribe suele ser uno de los vicios o necesidades cuando alguien se pone delante del teclado. Se sabe cuál es el mensaje, pero hay que darle un contexto y seguramente matizar. Pocos textos son de una sola frase.

Esto conlleva que al escribir se puedan crear textos sin ningún orden que resulten confusos y haya que releerlos en varias ocasiones para entender todo lo que se quiere decir.

Por eso, lo mejor es perder un minuto en pensar la estructura con la que se va a escribir el texto para evitar fallos y, esto es así, escribir más rápido. “Presentación, precedente, mensaje y matices”, a veces basta con pensar esto para saber qué poner en cada párrafo.

Primeras líneas confusas

fallos

Si hay algo que se puede comprobar en cualquier artículo o informe, es lo habitual que resulta el encontrar una concentración de fallos en las primeras líneas o el primer párrafo.

Se quiere explicar demasiado desde el principio y suelen existir fallos de puntuación, demasiada información o falta de lógica en lo expuesto. Después, cuando se empieza a explicar el resto del texto el tono cambia y se observa más soltura, pero los comienzos cuestan.

En todo caso, seguramente tendrás que leer y reescribir las primeras líneas del texto si quieres que se entienda y capte la atención de la persona o el público al que te diriges.