Para quien no recuerde el incidente, un vehículo autónomo de Uber atropelló a Elaine Herzberg, de 49 años, en el estado de Arizona cuando cruzaba la carretera. El vehículo tenía una cámara instalada y el vídeo del atropello se hizo viral generando un importante debate sobre la seguridad de los coches autónomos y la responsabilidad de la compañía fabricante.

La fiscal del caso aclaró que, vistas las imágenes y analizadas las pruebas, como fabricante, Uber carece de responsabilidad en el atropello. Al ser un caso pionero en su ámbito, el seguimiento en redes ha sido importante y parece que ninguna resolución contentará a todas las partes involucradas en el debate.

De todas formas, también ha existido una polémica en el proceso judicial y se ha tenido que transferir a otro condado por la posibilidad de un conflicto de intereses al ser Uber patrocinador de una conocida campaña para concienciar sobre los peligros de beber alcohol al volante. Ahora que la fiscalía se ha pronunciado, el caso debería volver al condado original.

Aunque existen otras líneas de investigación que no apartan su mirada de Uber y trabajan en una información sobre si la compañía desactivó la frenada de emergencia del automóvil y las consecuencias que esa decisión pudo tener en el accidente.

Una vez que Uber parece que quedará exento de culpa, las miradas recaen sobre la responsable de seguridad en el turno que ocurrió el accidente. Por lo que se sabe, Rafaela Vasquez estaba viendo un capítulo de La Voz en Hulu en vez de vigilar las imágenes del vehículo.

Muchas son las incógnitas a las que se enfrenta la acusación, como probar si el accidente fue evitable o si un conductor hubiese podido ver a la víctima mejor que los sensores del vehículo y así evitar el atropello.

Por lo que se informó, la compañía llegó a un acuerdo con la familia de la fallecida, lo que amainó el proceso judicial, aunque la familia también demandó al ayuntamiento por el obstáculo existente en la acera que obligó a la víctima a cruzar por el lugar del accidente.

Tras el atropello, Uber detuvo las pruebas de conducción autónoma por un tiempo, aunque en julio volvió a activar el proyecto en entornos seguros. Parte del sector queda a la espera de saber cómo se falla un caso queservirá de precedente judicial para futuros incidente, aunque todo indica que se alargará unos cuantos meses todavía.