Seguridad

El 96% de los deepfakes creados en 2018 son porno con mujeres

Porno deepfake

Houston, tenemos un serio problema con los deepfakes. Este peligroso segmento de la Inteligencia Artificial tiene como principal blanco a mujeres que aparecen en miles de falsos vídeos pornográficos, según un estudio reciente.

La palabra deepfake ha estado en boca de todos durante los últimos meses. Este concepto designa la unión entre dos términos: deep learning y fake, o lo que es lo mismo, el uso del aprendizaje profundo propio de la Inteligencia Artificial para generar un vídeo falso. En líneas generales, consiste en superponer el rostro de una persona en el de otra y falsificar sus gestos, movimiento, voz o palabras para que otros piensen que están diciendo o haciendo algo que no ha sucedido.

Aunque es cierto que esta tecnología puede tener aplicaciones positivas en el campo del arte o de la educación -por ejemplo, un museo de Florida se sirvió de la técnica  para dar vida a Salvador Dalí y convertirlo en guía de lujo para su exposición-, la mayor parte de casos remiten a estafas, fraudes y manipulación política o falsos contenidos de la industria pornográfica.

Dos de las diez páginas web favoritas de los españoles son buscadores porno

Esta semana ha visto la luz un nuevo informe sobre el estado en imparable y vertiginosa expansión de los deepfakes. El documento, publicado por la empresa de ciberseguridad Deeptrace con sede en Amsterdam, confirma que esta técnica de falsificaciones profundas afecta especialmente a los vídeos porno.

Según datos de la CNN, alrededor del 96% de las falsificaciones profundas que han surgido durante el año pasado consisten en contenido pornográfico, todo con mujeres. Los especialistas de Deeptrace han encontrado al menos 14.678 vídeos falsos online en una búsqueda reciente, lo que supone un aumento del 84% con respecto al recuento de 2018.

La gran mayoría de contenidos consisten en injertar las caras de celebridades femeninas en las de actores porno para crear sexo artificial. Deeptrace descubrió que más de 13.000 vídeos de este tipo se concentraban en solo nueve sitios pornográficos centrados en la falsificación profunda, que declinó nombrar por temor a avivar la publicidad para ellos.

El informe de la compañía también señala que los deepfakes se han convertido en una industria floreciente en sí mismos, con empresas que ofrecen hacer deepfakes personalizados en tan solo dos días, con precios tan irrisorios como tres dólares por vídeo.

Fuente | Fast Company

Te recomendamos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.