Los ciberdelincuentes se las está ingeniando constantemente para conseguir robar datos de los usuarios. Las campañas de phishing están a la orden del día para obtener este preciado botín, así como los virus que infectar ordenadores y teléfonos móviles, o el asalto a las bases de datos de las empresas. Pero, ¿qué hacen después con la información robada? ¿Cuánto dinero ganan los criminales gracias a los datos de las víctimas?

La compañía de ciberseguridad Flashpoint ha llevado a cabo un estudio que analiza lo que cuestan en la actualidad las herramientas que utilizan los ciberdelincuentes para perpetrar robos de información, así como el precio de los datos personales de los usuarios. De acuerdo con el informe, las herramientas se han encarecido en los últimos años, y esto es debido a que también ha aumentado el precio que se paga por la información robada.

Una vez que los criminales han obtenido los datos de las víctimas, el siguiente paso que dan es paquetizarlos para después ponerlos a la venta en la Dark Web. Hay una amplia variedad de paquetes de datos que se pueden comprar, como información personal, datos de tarjetas bancarias, credenciales, registros telefónicos, etc.

Según el estudio de Flashpoint, los paquetes de datos completos que se pueden utilizar para robar la identidad de una víctima estadounidense, que se conocen con el nombre de fullz, tienen un precio de entre 4 y 10 dólares. Incluyen al menos el nombre, el número de la Seguridad Social, la fecha de nacimiento y el número de cuenta.

En caso de incluir determinada información financiera, como el credit score (número de tres cifras del sistema de calificación de créditos), su precio se incrementa y es mayor cuanto más alto sea el credit score. Por ejemplo, una puntuación de 700 euros sube el valor 40 dólares. 

Los datos que se venden más caros en la Dark Web son los documentos, especialmente los pasaportes. Los que mejor se pagan son los documentos físicos, y suelen estar acompañados de más documentación, como el permiso de conducir. En 2017 se pagaba por este producto entre 2.890 y 5.000 dólares. 

También se comercializan las plantillas de pasaportes en formato PSD, y su precio varía en función del país. Las más caras son las de Holanda, que cuestan 50 dólares. Las de España también están bien cotizadas y se pagan unos 45 dólares por ellas. 

Los registros bancarios son otro producto a la venta en la Dark Web. Su precio se fija en función del saldo de la cuenta, así como del país. Las mejor pagadas son las alemanas, que con un saldo de 7.000 euros cuestan 175 dólares.

En el caso de las tarjetas de crédito, su coste oscila entre los 2 y los 20 dólares, aunque en algunos casos se pueden pagar hasta 200 euros. Los criminales las utilizan para hacer compras fraudulentas a través de Internet. Si hablamos de cuentas de PayPal que tengan una tarjeta de débito asociada e incluyan los datos del paquete fullz, su precio asciende hasta los 250 – 300 dólares.