Seguridad

Así ha aumentado el coste del cibercrimen en todas las industrias

Así ha aumentado el coste del cibercrimen en todas las industrias

¿Qué tienen en común el ejército estadounidense, Yahoo y Equifax? Que todos ellos han sido víctimas de costosos ataques cibernéticos en la última década. Analizamos con un gráfico el impacto económico cada vez mayor de estos delitos online.

En la última década los ataques cibernéticos se han multiplicado de forma exponencial, ocasionando graves daños a usuarios, empresas y gobiernos de todas las partes del globo. A la vez que su virulencia, sofisticación y frecuencia aumenta, también se incrementa su factura y el coste económico que generan. Según los datos del último estudio de Accenture, Raconteur ha elaborado una infografía que profundiza en el daño promedio de los ciberataques a nivel organizacional. 

Por qué la contraseña “ji32k7au4a83″es sorprendentemente insegura

En este panorama digital acelerado, el coste anual promedio para las empresas se ha disparado para todos los tipos de ataques cibernéticos. Por ejemplo, un solo ataque de malware en 2018 costó más de 2,6 millones, mientras que si hablamos de ransomware estos delitos aumentaron todavía más entre 2017 y 2018, pasando de 533.000 dolares de coste medio por ataque a 646,000, lo que implica un incremento del 21%.

El informe de Accenture destaca que tanto la pérdida de los datos como la interrupción del negocio que se producen por los ataques son los principales generadores de costos, independientemente del tipo de ataque. En 2018, estos dos factores combinados propiciaron más de tres cuartas partes (75%) de las pérdidas comerciales totales del delito cibernético.

  • Malware: Su principal consecuencia es la pérdida de datos y el coste promedio de los ataques, 1,4 millones de dólares (54% de las pérdidas totales)
  • Ataques basados ​​en la web: Como el malware, el principal daño que propician es la pérdida de información y tienen un coste promedio igual, equivalente a 61% de las pérdidas.
  • Denegación de servicio (DOS): La interrupción del negocio es su principal consecuencia, con un coste promedio de 1,1 millones de dólares (65% de las pérdidas totales).
  • Insiders maliciosos: En este caso, se producen por igual la interrupción del negocio y pérdida de información. El coste promedio es de 1,2 millones de dólares (0,6 cada uno, 75% de las pérdidas totales).

Las infracciones de seguridad han crecido un 67% en el último lustro

El coste creciente del cibercrimen se plasma alto y claro en las estadísticas: hemos visto crecer las infracciones de seguridad en un 67% solo en los últimos cinco años. Por sectores, la banca es la más afectada, con costos anuales que superan los 18 millones en 2018. Le siguen sectores como el software, el automotriz, el de seguros, high tech, mercados de capital o energético.

Curiosamente, el impacto en las compañías de ciencias de la salud aumentó un 86% en solo un año, pasando a 10,9 millones por organización, seguido por la industria de viajes (un 77%, pasando a 8,2 millones por organización). Esto probablemente se deba a un aumento en los datos confidenciales y valiosos que se comparten en línea, como detalles de ensayos clínicos o información de tarjetas de crédito.

Accenture analizó nueve tecnologías de vanguardia que ayudan a mitigar el cibercrimen y calculó sus ahorros netos: con casi 2,3 millones de ahorros netos, muchas compañías reconocen la alta recompensa que viene con la inteligencia de seguridad. El aprovechamiento de la automatización, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático puede potencialmente ahorrar más de 2 millones. Pese a ello, hasta el momento solo el 38% de las empresas han adoptado soluciones.

El pronóstico no es esperanzador, ya que de 2019 al próximo 2023 5.200 millones de valor global estarán en riesgo por los ataques cibernéticos, creando un desafío continuo para corporaciones e inversores.

Coste del cibercrimen

Infografía | Raconteur

Fuente | Visual Capitalist

Te recomendamos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.