Salud

Un nuevo estudio asocia las siestas cortas por la tarde con más agilidad mental

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Una nueva investigación realizada a más de 2.000 personas en China mayores de 60 años ha determinado que tomar una breve siesta por la tarde está relacionado con tener mayor agilidad mental, promoviendo la función cognitiva en edades más avanzadas.

La costumbre española de la siesta suma cada vez más adeptos y recoge más evidencias científicas de los beneficios que aporta a la salud, siempre y cuando no dure más de media hora y se realice en condiciones óptimas. A este cuerpo de estudios se suma uno nuevo: una investigación llevada a cabo en China relaciona una breve siesta por la tarde con más agilidad mental. Los resultados arrojan una mejor conciencia de ubicación, fluidez verbal y memoria de trabajo en los participantes que tomaron siestas frente a los que no lo hicieron.

La investigación analizó un total de 2.214 personas de 60 años o más en China. A todos se les preguntó cuáles eran sus hábitos de siesta para a continuación proponerles una serie de pruebas para medir diferentes tipos de capacidad cognitiva, desde resolver problemas hasta mantenerse concentrados en una determinada tarea.

Si bien la duración y la frecuencia de las siestas variaron entre los voluntarios que fueron interrogados -el abanico fue amplio y osciló entre 5 minutos y 2 horas-, el análisis encontró puntajes de rendimiento cognitivo “significativamente más altos” en las personas que dijeron que regularmente dormían algo alrededor de la mitad del día.  “Este estudio destacó un mayor rendimiento cognitivo en los que duermen la siesta en los ancianos, lo que respalda estudios observacionales anteriores”, apuntan los autores.

¿Es positivo que las empresas permitan la siesta en el trabajo?

El hecho de que algunos estudios respalden la idea de que dormir durante el día está relacionado con una mejor función cerebral, mientras que otros estudios no lo hacen, es un misterio para los científicos. En este caso, los autores subrayan que puede jugar un papel importante el carácter intencional de este descanso. Incluso con las limitaciones del estudio, que no es suficiente para mostrar causa y efecto, los investigadores lo califican como una mirada útil a cómo la siesta podría actuar como una especie de mediador entre la mala salud y las respuestas inflamatorias del cuerpo.

Estudios previos han analizado en detalle los vínculos entre el sueño y el sistema inmunológico, y se ha sugerido que las siestas pueden mejorar nuestra respuesta inmune. “Cuando ocurre una enfermedad o daño celular, la siesta puede ayudar a regular la respuesta inflamatoria”, escriben los investigadores.

La investigación se ha publicado en la revista General Psychiatry.

La siesta también está relacionada con los triglicéridos

La investigación también analizó el nivel de triglicéridos en los participantes, hallando que aquellas que toman siestas regulares tenían niveles más altos de estos lípidos que las que no lo hacían, tal vez porque aquellos con estilos de vida más sedentarios tienen más probabilidades de tomar una siesta. Aunque las las siestas generalmente se vuelven más comunes a medida que las personas envejecen, la comunidad científica todavía no se pone de acuerdo en si son un instrumento para prevenir el deterioro cognitivo o si en algunos casos son un síntoma de ello.

Lo que está claro es que el consenso por ahora apunta al carácter positivo y beneficioso de las siestas. Tal y como apuntan los estudios científicos más recientes, la siesta perfecta dura 26 minutos. Con ella, lograrás beneficios como la reducción del estrés o la mejora de la memoria. Si superas la media hora o los cuarenta minutos puedes sentirte aturdido y somnoliento. Y si perteneces a esa fracción de la población a la que le sienta mal, no la duermas.

Fuente | Science Alert

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.