Salud

¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando trabajas más de 40 horas a la semana?

¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando trabajas más de 40 horas a la semana?

Si sufres maratonianas jornadas laborales como freelance o nunca sales a tiempo de la oficina, catastróficas consecuencias pueden impactar en tu salud tanto física como mental. Repasamos los efectos de trabajar más de 40 horas semanales.

Son numerosos los expertos y colectivos que sugieren trabajar menos horas semanales, implantar la jornada semanal de cuatro días o abogar por la renta básica universal. En tiempos de tardocapitalismo y precariedad, cada vez son más las personas que trabajan bastante más de ocho horas diarias, con todos los inconvenientes que eso conlleva.

3 métodos para prevenir el burnout o síndrome del trabajador quemado

En este artículo repasaremos siete fatídicas consecuencias de dedicar más de 40 horas semanales a trabajar, avaladas por diversos estudios científicos.

7 terribles consecuencias de trabajar más de 40 horas semanales

  • Caída temprana de pelo: Trabajar más de 52 horas por semana podría provocar la pérdida prematura del cabello, según un estudio de Corea del Sur publicado recientemente en la revista Annals of Occupational and Environmental Medicine. Los investigadores descubrieron que los hombres que pasaban más de 52 horas por semana en la oficina perdían el cabello al doble de la velocidad que aquellos que trabajaban menos de cuarenta horas. El estudio, que examinó a más de 13.000 hombres, señaló el estrés como un factor probable.
  • Mayor riesgo de lesiones y dolor muscular: Estar sentado durante muchas horas al día frente a un escritorio te provoca múltiples efectos negativos como debilidad muscular, rigidez de las articulaciones, peor circulación y más papeletas de padecer lesiones musculoesquelética, desde torceduras de tobillo a dolor de espalda crónico debilitante. En 2018 se realizó en este aspecto un estudio a 25.000 trabajadores coreanos cuyos resultados revelaron que la prevalencia del dolor en las extremidades superiores e inferiores aumentó en ambos sexos a medida que aumentaron las horas de trabajo semanales. El estudio concluyó que las largas jornadas de trabajo estaban significativamente relacionadas con los síntomas musculoesqueléticos.
  • Más papeletas de sufrir un accidente cerebrovascular: Trabajar durante 10 horas o más podría aumentar sus posibilidades de sufrir un derrame cerebral, según un estudio de 2019. La investigación analizó a más de 143.000 participantes y descubrió que aquellos que habían trabajado tantas jornadas durante al menos 50 días al año, tenían un 29% más de riesgo de sufrir un derrame cerebral. Aunque no se percibieron diferencias entre los resultados entre hombres y mujeres, el riesgo era mayor en las personas de más de 50 años y profesiones de cuello blanco.
  • Vista dañada: Trabajar demasiadas horas frente al ordenador degenera la vista, según un estudio de 2018 realizado por la Universidad de Toledo, que encontró que la luz azul de los dispositivos digitales desencadena la producción de un químico tóxico que mata las células sensibles a la luz en nuestros ojos. Esto podría acelerar la tasa de degeneración macular, afectando a la parte media de la visión. Además, el tiempo prolongado frente a la pantalla provoca irritación en los ojos, visión borrosa, fatiga visual y sequedad. El fenómeno se llama Digital Eye Strain y prevalece en el 50% de los usuarios, según una revisión del British Medical Journal.
  • Más conductas de riesgo: Trabajar muchas horas incrementa el riesgo del consumo de alcohol “de riesgo”, según un estudio de 2015 publicado en el BMJ. En este estudio, los investigadores encontraron que aquellos que trabajaban más de 49 horas por semana se asociaron con un aumento de entre 1.12 y 1.13 veces en la relación de posibilidades de desarrollar “consumo de riesgo de alcohol”. Otros factores serían los problemas para dormir o la depresión.
  • Mala salud mental y sueño pobre: Trabajar demasiadas horas aumenta las posibilidades de desarrollar depresión y ansiedad, según un estudio de 2017. La misma investigación señala que van de la mano con problemas de sueño. Entre los 429 participantes, los que trabajaban más horas “tenían significativamente más síntomas de depresión y ansiedad y peor calidad del sueño” que los que trabajaban horas regulares, según el informe. Otro estudio de 2018 de los graduados de la Escuela de Negocios de Finlandia, se descubrió que las horas de trabajo más largas el día anterior se asociaron con una peor calidad del sueño y el estado de alerta, y a los participantes les resultó más difícil desconectar del trabajo al volver al hogar.
  • Peor rendimiento: Paradójicamente, trabajar más horas no implica más recompensa o mejor rendimiento. Un estudio de 2014 de la Universidad de Stanford descubrió que la productividad aumenta de acuerdo con las horas que trabaja por semana hasta que alcanza las 49 horas, momento a partir del que disminuye. Otro estudio realizado a más de 250 empresas realizado por Henley Business School, revela que casi dos tercios de las empresas que adoptaron la semana de cuatro días dicen que han aumentado la productividad, mientras que el 78% del personal afirmó sentirse más feliz. 

Fuente | Telegraph

Te recomendamos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.