Salud

¿Qué es la dieta raw food y cuáles son los peligros de seguirla?

¿Qué es la dieta raw food y cuáles son sus ventajas?

Una de las dietas que más ha calado en los últimos tiempos es la raw food. ¿Sabes en qué consiste esta moda o cuáles son sus normas, peligros e inconvenientes? Ahondamos en sus ventajas y riesgos para determinar si merece la pena.

En los últimos tiempos muchas dietas han copado portadas y sumado miles de adeptos a sus filas, con vocación de adelgazar, ganar músculo, mantenerse en forma o mejorar su salud. Sin embargo, muchas de ellas implican riesgos para la salud, tal y como han puesto de relieve estudios sobre la keto, la paleodieta o la Atkins. En realidad, los expertos recomiendan practicar la alimentación intuitiva y consciente o abogar por dietas completas como la mediterránea, considerada la más sana del mundo, o la DASH. Hoy pondremos el foco sobre la dieta raw food.

Estas son las dos únicas dietas que funcionan para perder peso a largo plazo

Si atendemos a sus orígenes, estos se remontan a 2019, cuando el doctor Maximillian Bercher-Benner comenzó a promover el consumo de alimentos crudos después de descubrir que comer manzanas curaba la ictericia a fines del siglo XIX. Desde entonces, la dieta despegó en popularidad y ha resistido la prueba del tiempo. Aunque ha experimentado diferentes variantes a lo largo de las décadas, como su propio nombre indica, la dieta raw food consiste en consumir alimentos que nunca se hayan cocinado. 

Es decir, para seguir este tipo de alimentación los alimentos no deben haber sido preparados pero tampoco procesados, modificados genéticamente, irradiados o expuestos a insecticidas o pesticidas. En el caso de muchas personas que hacen dieta, el término “cocinado” implica que la comida nunca excede los 115 grados Fahrenheit. Algunas personas que siguen la dieta son veganas, y otras consumen productos lácteos crudos y no pasteurizados y carne cruda.

Alimentos que se fomentan en la dieta raw food

  • Frutas frescas y deshidratadas
  • Vegetales
  • Semillas
  • Frutos secos
  • Granos crudos (lentejas o garbanzos)
  • Aceites y grasas prensados ​​en frío
  • Té de hierbas
  • Jugo fresco
  • Productos lácteos crudos no pasteurizados
  • Carne cruda no pasteurizada

Alimentos que no puedes comer

En el caso de esta dieta, existe un espectro completo de alimentos prohibidos, como los siguientes:

  • Productos horneados
  • Frutas cocidas
  • Vegetales cocidos
  • Carnes cocidas y procesadas
  • Granos cocidos
  • Nueces y semillas asadas
  • Aceites refinados
  • Sal de mesa
  • Azúcares refinados y harina
  • Jugos pasteurizados y lácteos
  • Café
  • La mayoría de los tés
  • Alcohol
  • Pasta
  • Cualquier comida procesada como galletas
  • Productos congelados

A pesar de la falta de evidencia científica, la razón detrás de no cocinar los alimentos radica en la creencia de que calentar y procesar los alimentos agota el contenido de vitaminas de los alimentos y puede eliminar el valor nutricional de las comidas. En algunos casos es cierto: por ejemplo, determinados nutrientes como muchas de las vitaminas B y la vitamina C están presentes en mayor proporción en los alimentos crudos que en los cocido.

Determinadas enzimas en los alimentos también se desactivan al cocinar a más de 117 grados Fahrenheit, pero muchas de ellas someten a este proceso de forma natural en cualquier entorno ácido, un proceso ocurre naturalmente en nuestros estómagos, independientemente de si el material es crudo o procesado. Una de las ventajas es que se eliminan azúcares y carbohidratos procesados, mientras que se fomenta el consumo de alimentos ricos en fibra.

Algunos estudios han tratado de evaluar cómo la dieta de alimentos crudos afecta la pérdida de peso. Un estudio de 2005 publicado por el Departamento de Medicina Interna de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington monitorizó las fluctuaciones de peso de 18 participantes con una dieta estricta de alimentos crudos y 18 participantes con una dieta equilibrada como grupo de control.

Tras cuatro años, el índice de masa corporal (IMC) y la grasa de la sección media fueron más bajos entre aquellos en el grupo de alimentos crudos que en el grupo de control, y los resultados fueron considerables: la grasa corporal total en el grupo de alimentos crudos promedió un 13.9 por ciento para los hombres y 24.1 por ciento para las mujeres, en comparación con 20.8 por ciento y 33.5 por ciento entre los consumidores promedio. Sin embargo, los riesgos superan al potencial para controlar el pedo. 

Los riesgos superan a los beneficios en la dieta raw food

Los participantes pierden peso a costa de desestabilizar su dieta, algo que señala una investigación publicada por el Instituto de Ciencia Nutricional Justus Liebig de la Universidad de Giessen en Alemania, que reveló que el 15% de los hombres y el 25% de las mujeres en el estudio perdieron suficiente grasa para ser considerados con bajo peso. De hecho, el 70% de las mujeres en la dieta en el estudio experimentaron irregularidades en su ciclo menstrual y casi el 33% de las mujeres desarrollaron amenorrea como resultado del bajo peso corporal.

Por otra parte, el riesgo de contraer enfermedades es mayor, ya que algunos alimentos como el ajo crudo o el grano crudo pueden contener la bacteria que causa el botulismo e incluso comer frijoles poco cocidos permite que una lectina natural Phytohaemagglutinin elimine las células del estómago, provocando incluso la muerte. La carne cruda también encarna numerosos peligros. Y por otra parte, la comida cocinada es más fácil de masticar y de digerir. 

Fuente | Eat This, Not That

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.