Salud

Por qué los olores están tan vinculados a la memoria y a las emociones

Olores emociones

Aportando como clave una infografía que recoge artículos y estudios científicos, te explicamos la relación única del sentido del olfato entre los sistemas sensoriales con respecto a la memoria y a las emociones.

¿Aspiras el olor de un mueble viejo, del salitre o de la gasolina y el aroma te arrastra a un recuerdo de las vacaciones, a la memoria de tu infancia o a la etapa universitaria sin querer, como un fogonazo? Asociar olores a recuerdos es algo sumamente común, y es que el olfato es un sentido mucho más poderoso que los demás a la hora de vincularse con la memoria y las emociones. Apoyándonos en una infografía de Aromatique, te explicamos por qué.

Los olores son capaces de activar todas las regiones emocionales del cerebro gracias a la interconexión de las regiones cerebrales implicadas en el procesamiento de ambas sensaciones, siendo el sistema límbico -y en especial la amígdala- el centro por excelencia que las integra. 

Las moléculas del olor entrarían por la cavidad nasal captadas por el epitelio, cuyas células receptoras conducen los mensajes al cerebro. Los aromas son procesados ​​primero por el bulbo olfativo, que corre a lo largo de la parte inferior del cerebro y que tiene conexiones directas con otras dos áreas del órgano, la amígdala y el hipocampo, responsables de la emoción y la memoria.

La razón científica por la que no puedes olerte a ti mismo

La capacidad evocadora de los aromas genera respuestas vegetativas que escapan a nuestro control por esto mismo: la amígdala, perteneciente al sistema límbico conecta olores y emociones mientras que el hipocampo asocia el aroma a un recuerdo. Ninguno de los otros sentidos pasa por estas dos partes del cerebro, lo que hace que el sentido del olfato sea el más exitoso para vincularse con sentimientos y experiencias pasadas. 

A raíz de los estudios científicos en este campo han surgido ámbitos como la aromacología o neurociencia del olfato, desarrollada desde 1989 por el Sense of Smell Institute (SSI) y dedicada al estudio de la interrelación entre la psicología y los olores, estudiando los efectos temporales de determinadas fragancias -como las que puedes apreciar en el gráfico- sobre los sentimientos y emociones del sistema límbico. Por poner varios ejemplos, el jazmín incrementa las ondas cerebrales beta asociadas a estados de concetración, mientras que el pino o el sándalo propician la relajación gracias a la generación de ondas alfa.

Olores

Infografía | Aromatique

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.