Alimentación Salud

Medidas contra la obesidad: el Gobierno plantea el impuesto a bebidas azucaradas

lata de refresco azucar alimenatacion

El Gobierno ha planteado un impuesto que afectaría a todas las empresas de bebidas azucaradas y productos que contengan azúcar, entre las que se encuentran Coca-Cola, Pepsi o Nestlé.

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social está pactando con la industria alimentaria sobre ciertas medidas contra la obesidad, entre las que se encuentra el impuesto a bebidas azucaradas, así como la reducción de sal y grasas, que afectará a unos 4.000 productos que provienen de 398 empresas distintas.

Así, el Gobierno está planteando la imposición de un impuesto para el caso específico de las bebidas azucaradas, el cual se encuentra en fase de estudio actualmente.

El año pasado se habían negociado por parte del Gobierno de Mariano Rajoy estos acuerdos con las grandes marcas y las asociaciones, los cuales se ratificaron ayer, pero según ha explicado la directora de la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición), Marta García, el Gobierno está planteando otras actuaciones complementarias.

“Lo tenemos encima de la mesa, pero es complicado porque tenemos que hablar con el Ministerio de Hacienda. Lo que sí podemos asegurar es que no hemos descartado ninguna de las medidas que establecen como óptimas tanto la OMS como la UE para luchar contra la obesidad. El pacto ratificado hoy es solo una de las herramientas que empleará el Gobierno”, ha declarado Marta García a El Confidencial.

Los 20 acuerdos firmados por la ministra María Luisa Carcedo y el sector público y privado denotaron conformidad con las diversas asociaciones  y empresas, pero las empresas de la industria alimenticia quieren evitar el impuesto que el Gobierno plantea, el cual les costaría mucho dinero.

Marta García ha explicado que además de estos acuerdos sobre la mejora de la composición de alimentos y bebidas también existe el código PAOS, con el que se puede evitar publicidad de alimentos poco sanos entre los niños y jóvenes, y en el entorno escolar, gracias a un decreto ley.

En relación con la publicidad infantil, la directora de AESAN ha explicado que si no se llegase a un acuerdo en este tema, “se llevaría a cabo una regulación por medio de decreto ley ya que ahora se trata de una autoregulación y queremos modificarlo”.

Además, se desarrollará una guía nutricional que deberá cumplirse en todos los contratos de la administración con las comidas de colegios, cárceles, etc.

El problema de la obesidad en nuestra sociedad cada vez es más plausible, pero el Gobierno tiene a ambos bandos presionando; por un lado, el sector sanitario, que son los médicos, los nutricionistas y los científicos, entre otros. Por el otro lado las empresas que quieren defender sus productos a toda costa.

La estrategia NAOS, siguiendo la línea de las políticas marcadas por los organismos sanitarios internacionales (la OMS, la Unión Europea…) se ha centrado en combatir la obesidad con una autorregulación voluntaria acordada por las empresas fabricantes y el Gobierno, comprometiéndose las marcas a no superar los límites de azúcar, grasas y sal hasta el 2020 por el momento.

Las empresas aplauden los acuerdos con el Gobierno pero rechazan la idea del impuesto sobre las bebidas azucaradas. El director general de Anfabra, la asociación de bebidas refrescantes que engloba marcas como Coca-Cola, Pepsi o Nestlé, Josep Puxeu, afirma que “El acuerdo es una buena noticia para todos porque nos hemos comprometido a reducir el 28% de azúcares añadidos y en realidad ya estamos por el 34%. Nosotros nos adaptamos a las exigencias del consumidor y colaboramos para mejorar la salud”, según informa El Confidencial.

Pero en relación con el impuesto se pone a la defensiva: “La AESAN está para guiar y asegurar que los productos que consumimos son seguros y los nuestros lo son. Lo que hay son malos hábitos. No dejarían que comercializáramos productos considerados perniciosos”, afirma Puxeu.

Según el nutricionista y experto en medicina preventiva Miguel Ángel Royo Bordonada, la estrategia NAOS es inútil e insuficiente, ya que “la solución en España a la grave pandemia de obesidad, sobrepeso y diabetes tipo II pasa básicamente por negociar con los fabricantes de productos poco saludables que los hagan un poco menos perjudiciales. Obviamente no tiene ningún impacto, es de mínimo alcance y no va a ayudar a nadie. Bueno, sí, a que la industria se acomode poco a poco mientras redefine sus posiciones, pero desde luego no vela por la salud de los ciudadanos”.

En el 2017 se impuso un gravamen de las bebidas azucaradas desde la Generalitat de Cataluña, del cual se están analizando los efectos que produce sobre la salud y el consumo de estas bebidas. Miguel Ángel Royo afirma que los estudios realizados entre septiembre y octubre en Cataluña, evidenciaron que el consumo de bebidas azucaradas se ha reducido en un 25% entre las clases más desfavorecidas, que son las que más consumen este tipo de bebidas.

Por qué las bebidas azucaradas son un auténtico peligro para tus riñones

“Tiene un efecto multiplicador porque al mismo tiempo eran los que más consumían bebidas azucaradas, así que en breve podremos afirmar que pueden ser medidas muy eficaces. Si por otra parte consideran que no va a tener efecto no sé en el consumo como defienden en Cataluña no tendrían razones para oponerse”, ha explicado Royo.

Desde la AESAN han afirmado que tienen en cuenta la carga impositiva a las empresas, y de llevarse a cabo esta medida se utilizaría como un medio para implementar otras políticas de salud.

Aunque numerosos expertos afirman que estos esfuerzos puede que no den su fruto debido a la presión de la industria de bebidas azucaradas, se está a la espera de los presupuestos del Gobierno de Pedro Sánchez para ver si estos acuerdos cambian algo la tendencia de obesidad que se está dando en nuestra sociedad.

El Gobierno plantea el impuesto de bebidas azucaradas como una de las principales medidas contra la obesidad, pero tendrá que llegar a acuerdos con esta gran industria que no está dispuesta a ceder frente a estas medidas impositivas.

Sobre el autor

Alicia Ruiz Fernández