Salud

Los 6 mejores ejercicios y técnicas de meditación para combatir el estrés

Los mejores ejercicios de meditación para tu día a día

Relajación muscular progresiva

Para poner en práctica esta técnica es recomendable utilizar ropa floja, estar descalzo y ubicarte en un lugar cómodo, preparándote previamente mediante la realización de respiraciones lentas y profundas.

Comienza la relajación progresiva desde los pies, ya que se aconseja realizarla de abajo hacia arriba. El orden idóneo sería el siguiente: pie derecho, pie izquierdo, pantorrilla derecha, pantorrilla izquierda, muslo derecho, muslo izquierdo, caderas y nalgas, estómago, pecho, espalda, brazo y mano derecha, brazo y mano izquierda, cuello y hombros, cara. Si eres zurdo, puedes empezar por el lado izquierdo.

Lo que debes hacer es ir tensando todos los músculos enumerados, depositando tu atención sobre cada uno de ellos y concentrándote en tu percepción del mismo -de esta manera, tomas conciencia de tu cuerpo-. Tras unos segundos con el cuerpo por completo en tensión, libérala, relajando en orden tus músculos y permanece tumbado, respirando de forma lenta y profunda.

Escaneo corporal

Esta técnica de relajación contra el estrés es similar a la anterior, pero en lugar de tensionar físicamente tu musculatura, tiene un carácter más mental, ya que debes concentrarte en las sensaciones de cada parte de tu cuerpo. Para ponerla en práctica, deberás tumbarte y respirar de forma abdominal, poniendo énfasis en la exhalación y moviendo tu abdomen durante los minutos previos al ejercicio.

Después, deberás ir poniendo el foco con la mente en las diferentes partes de tu cuerpo, empezando también por los pies y sin dejar de respirar lento y profundo. Sintoniza las sensaciones que tienes en cada parte de tu cuerpo, imaginando que tu respiración fluye hacia la planta de tu pie y en adelante: pantorrilla, muslo, cadera, zona lumbar y el abdomen, espalda, pecho, hombros, rostro, etc…

No olvides repetir el procedimiento en ambos lados del cuerpo en el caso de las extremidades. Al llegar a la parte superior de tu cabeza, deja ir tu respiración más allá de tu cuerpo e imagínate flotando sobre ti mismo. Es importante que hagas todo el proceso con los ojos cerrados y que te quedes un rato relajado en silencio tras finalizar el escaneo corporal.

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.

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