Salud

Los animales del Ártico pueden reducir la descongelación del permafrost

Los animales del Ártico pueden reducir la descongelación del permafrost

Un estudio reciente que muestra cómo los herbívoros en pastoreo como caballos, bisontes y renos pueden disminuir el ritmo de descongelación del permafrost en el Ártico.

Las manadas de hervíboros que viven en estos gélidos lugares pueden desempeñar una importante función a la hora de combatir el calentamiento global, según un estudio de simulación computarizada basada en datos reales sobre el terreno. La investigación, realizada por Christian Beer de la Universidad de Hamburgo, revela que con suficientes animales, el 80 por ciento de todos los suelos de permafrost en todo el mundo podrían conservarse hasta 2100.

La investigación se inspiró en un experimento llevado a cabo en la ciudad de Chersky en Siberia. El episodio presenta a los espectadores a un científico excéntrico llamado Sergey Zimov que reasentó a los animales de pastoreo en un pedazo de la tundra ártica hace más de 20 años. A lo largo de varios años él y su hijo Nikita han observado impactos positivos al agregar animales de pastoreo al área de permafrost que llamó Parque Pleistoceno, en un guiño a la última edad de hielo.

El permafrost se derrite un 240% más rápido que hace 40 años

El permafrost es la gruesa capa de tierra que permanece congelada durante todo el año, aunque debido al cambio climático que golpea con especial virulencia a las regiones árticas, su estado de congelación ya no es permanente. El derretimiento es miuy peligroso para el planeta, ya que se liberan a la atmósfera gases de efecto invernadero enterrados en el suelo durante miles de años. Este mecanismo podría ser el pez que se muerde la cola, retroalimentando todavía más el calentamiento global y a su vez, descongelando el permafrost.

En este sentido, un estudio que vio la luz el año passado dirigido por científicos del Centro de Investigación Woods Hole reveló que el Ártico ya no almacenaba tanto carbono como lo estaba emitiendo a la atmósfera.

Emisiones invernales de dióxido de carbono (CO2) en el Ártico, 2013-2017. (NASA)

En invierno, el permafrost en Chersky se mantiene a unos 14 grados Fahrenheit (-10 grados Celsius). Pero el aire puede ser mucho más frío, bajando a 40 bajo cero Fahrenheit. Por lo general, en invierno hay una gruesa capa de nieve que aísla el suelo, lo protege del aire helado y lo mantiene más suave. El experimento llevado a cabo e el Parque Pleistoceno en el suelo de Zimov era traer animales de pastoreo para que, caminando regularmente con sus pezuñas, constribuyesen a dispersar la nieve, comprimir el suelo y enfriar el suelo.

Las conclusones muestran que el centenar de animales reasentados en un área de un kilómetro cuadrado redujeron a la mitad la altura promedio de la cubierta de nieve, reduciendo drásticamente el efecto aislante, exponiendo el suelo al aire más frío e intensificando la congelación del permafrost.

En el modelo de simulación implementado por la Universidad de Hamburgo, se utilizó un modelo climático especial para replicar el impacto en la superficie de la tierra en todos los suelos de permafrost ártico en el hemisferio norte durante el transcurso de un año entero. Los resultados, que vieron la luz en la revista científica Nature Reports, muestran que si las emisiones continúan aumentando sin control, podemos esperar ver un aumento de 7 grados Fahrenheit en las temperaturas del permafrost, lo que causaría que la mitad de todo el permafrost se descongele para 2100.

Sin embargo, si los rebaños de animales repoblando la tundra, el suelo solo se calentaría en 4 grados Fahrenheit. Eso sería suficiente para preservar el 80 por ciento del permafrost actual hasta el final del siglo. “Este tipo de manipulación natural en ecosistemas que son especialmente relevantes para el sistema climático apenas se ha investigado hasta la fecha, pero tiene un enorme potencial”, apunta el autor.

“Hoy tenemos un promedio de 5 renos por kilómetro cuadrado en el Ártico. Con 15 podríamos ahorrar un 70 por ciento de permafrost según nuestros cálculos”, indica Beer. Rick Thoman, especialista en clima del Centro Internacional de Investigación del Ártico en Alaska, apoya la idea aunque muestra dudas sobre la posibilidad de ser llevada a cabo. El siguiente paso para Christian Beer será colaborar con biólogos para investigar cómo los animales podrían extenderse por el gélido paisaje para preservar esta preciada capa de hielo.

Fuente | Science Alert

Te recomendamos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.