Salud

Las ventajas para tu salud de comer más despacio

Las ventajas para tu salud de comer más despacio

Este artículo explica los peligros de comer demasiado rápido para tu salud y cómo masticando y saboreando más los alimentos puedes prevenir la aparición de múltiples enfermedades.

Comer rápido no es sano para nada bueno para nuestro organismo. Es mejor saborear la comida, disfrutar y degustar cada uno de los sabores de los alimentos que ingerimos. Una práctica con la que además logramos reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiacas y la obesidad.

Cuando tenemos mucha hambre, nuestro instinto nos impulsa a comer de manera compulsiva, eliminando la parte racional de nuestro cerebro por la cual esta mala conducta lo que realmente está haciendo es perjudicarnos a nosotros mismos. Lograr resistir el impulso de devorar compulsivamente el contenido de los platos puestos sobre la mesa es un signo de moderación, además de buenos modales. Así lo demuestra un nuevo estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Hirosima en Japón.

¿A cuánta cantidad de varias comidas comunes equivalen 200 calorías?

La nueva investigación llevada a cabo analiza los resultados correspondientes a más de 1.000 hombres y mujeres de mediana edad durante un periodo de cinco años, durante el cual se les fueron realizando controles periódicos y la velocidad de alimentación. Tras observar sus conductas, fueron agrupados en tres categorías: “rápida”, “lenta” o “normal”, en función de cómo se iban alimentando.

Al final de este periodo de tiempo, los investigadores descubrieron que las personas que comen más rápido tienen un 11,6 por ciento más de probabilidades de desarrollar el conocido como síndrome metabólico, un grupo de condiciones por las cuales se corre el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca o diabetes tipo 2. Esta probabilidad se reduce notablemente entre quienes comen de manera normal o más lenta.

Así mismo, comer rápido está también relacionado con un aumento de peso y con mayor presencia de glucosa en la sangre. Una circunstancia que podría ser debida que la al ingerir de manera acelerada los alimentos, los niveles de azúcar en sangre fluctúa, siendo más resistentes a la insulina.

“Introducir el hábito de comer más despacio puede ayudar a prevenir el síndrome metabólico”, señala el autor del estudio, Takayuki Yamaji. Al ingerir de manera acelerada no terminamos de saciarnos, por lo que nuestro cuerpo nos pide más y más alimentos hasta hacernos creer que estamos llenos. Así, vamos a tomar nota y a dejar de comer tan rápido, para así prevenir enfermedades cardiacas o la obesidad.

[Fuente: Vice]

*Artículo original publicado por María Lázaro en Computerhoy.com

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