Salud

Las escamas de los tiburones, las nuevas víctimas del cambio climático

Las escamas de los tiburones, las nuevas víctimas del cambio climático

El fenómeno de la acidificación de los océanos, una de las muchas consecuencias del cambio climático y del calentamiento global, se cobra una nueva víctima: las escamas de los tiburones.

Mares más ácidos, calidos, muertos y contaminados, con menor oxígeno y temperaturas más altas debido al cambio climático. Nuestros océanos son un 26% más ácidos que en 1.880, lo que causa múltiples problemas para crecer y desarrollarse a algas, mariscos, corales, plancton y en consecuencia, a toda la vida marina y sus ecosistemas,

Una nueva investigación muestra una nueva víctima de este fenómeno de acidificación. El agua ácida, un subproducto del cambio climático inducido por el hombre, está dañando y destruyendo las pequeñas escamas en la piel de los tiburones, según apunta Newsweek. Como resultado, los tiburones tampoco pueden nadar o cazar, lo que podría causar graves estragos tanto a su especie como a los ecosistemas ya frágiles en los que viven.

Un equipo de científicos alemanes y sudafricanos descubrió que después de solo nueve semanas de exposición al agua ácida, más del nueve por ciento de las dentículas de los tiburones, esas son escamas pequeñas, estaban dañadas, según una investigación publicada el jueves en la revista Scientific Reports.

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Si bien el experimento no es excepcionalmente robusto (solo hubo tres tiburones en la cohorte que recibieron el tratamiento con agua ácida), los hallazgos son una señal preocupante para el futuro de la vida marina.Afortunadamente, el estudio arrojó algunas buenas noticias también. Los investigadores descubrieron que los tiburones podían moderar la química de sus cuerpos para adaptarse al agua cada vez más ácida. Aparte de las escamas dañadas y destruidas, parecen estar ilesas.

Luntz Auerswald, un investigador ambiental de la Universidad Stellenbosch de Sudáfrica, dijo a Newsweek que el equipo “esperaba que pudieran regular su equilibrio ácido-base en el corto plazo como respuesta a un pH bajo. No estábamos seguros, pero no nos sorprendimos, de que puedan mantener esta regulación durante períodos prolongados”. Sigue siendo una nueva llamada de atención para proteger y preservar la sagrada vida de nuestros mares.

Fuente | Futurism

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.