Salud

¿La mejor receta para la salud mental adulta? Naturaleza en la infancia

¿La mejor receta para la salud mental adulta? Naturaleza en la infancia

En un mundo colonizado por el cemento y donde las urbes cada vez concentran a un mayor volumen de población, la falta de espacio natural al aire libre podría tener consecuencias de por vida para nuestra salud mental, tal y como indica este estudio.

Crecer en contacto con la naturaleza, disfrutando de tiempo al aire libre y habitando cerca o dentro de espacios verdes ha sido constantemente asociado a mejores resultados de salud. Ahora, una nueva investigación realizada por el Instituto de Salud Global de Barcelona sugiere que dichos beneficios pueden durar toda la vida.

Este análisis tiene un carácter pionero, ya que constituye uno de los primeros estudios epidemiológicos que muestran una asociación entre un menor contacto con el mundo natural en la infancia y una peor salud mental en la edad adulta. Para ello, recopilaron datos de 3.600 individuos en cuatro países europeos diferentes, descubriendo que estas experiencias infantiles están asociadas con sentimientos de nerviosismo, fatiga y depresión en la edad adulta.

La coordinadora del estudio, Wilma Zijlema, subraya que el estudio demuestra la importancia de los espacios verdes y azules -tanto del agua como de la tierra-, no solo para una “actitud que aprecia la naturaleza”, sino “un estado psicológico saludable en la edad adulta”.

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Los resultados, publicados en el International Journal of Environmental Research and Public Health, muestran que los participantes que obtuvieron una puntuación más baja en las pruebas de salud mental también tuvieron menos exposición a la naturaleza en la infancia, de forma independiente al tiempo que pasaron en la naturaleza como adultos. Estos participantes concedieron además menor importancia a los espacios naturales en general.

Esta investigación solo puede establecer correlaciones y tiene “capacidad limitada para establecer una relación causal”, según el equipo. Los participantes informaron retrospectivamente sobre sus experiencias en la naturaleza de la infancia, lo que significa que podrían estar sesgados en sus recuerdos. Por esta razón, los autores reclaman “estudios longitudinales que midan objetivamente la exposición de la naturaleza y la salud de la infancia para investigar las asociaciones entre la accesibilidad de la naturaleza, el tiempo y las actividades dedicadas a la naturaleza durante la infancia y la salud mental y física durante todo el curso de la vida”.

Atendiendo a otras investigaciones en la materia, un estudio a nivel nacional realizado en Dinamarca encontró que las áreas residenciales con menos vegetación tienen un mayor riesgo de trastornos psiquiátricos en la edad adulta. Otra investigación en Estados Unidos encontró un vínculo entre la exposición durante la infancia a espacios naturales y un menor riesgo de síntomas depresivos en la edad adulta.

Este cuerpo de investigaciones apunta a que el diseño de las ciudades y la importancia de jardines, parque naturales y espacios verdes es fundamental para contribuir a cuidar la salud mental de las generaciones futuras

Como tales, los autores del Instituto para la Salud Global están pidiendo a los responsables de la formulación de políticas que aseguren espacios naturales destinados a la infancia, patios escolares verdes y contacto con la naturaleza como parte del currículum escolar. Algo fundamental teniendo en cuenta que para año 2050, el 80% de europeos vivirán en zonas urbanas, mientras que en la mayoría de los países, las actividades en la naturaleza no son una parte regular de los programas educativos.

Fuente | Science Alert

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.