Salud

Hacer deporte temprano podría reducir el riesgo de cáncer

Un nuevo estudio publicado en el International Journal of Cancer revela que hacer ejercicio por la mañana temprano reduce las posibilidades de desarrollar cáncer en comparación con hacerlo más tarde.

Una nueva investigación ha sugerido que las personas que practican ejercicio por la mañana temprano pueden reducir el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer diferentes. Se trata de una avance que puede ayudar a abrir nuevos caminos en torno a las posibilidades del ejercicio como una forma potencial de reducir el riesgo de cáncer.

Hasta ahora sabemos que incrementar la actividad física y optimizar los momentos en los que resulta más eficaz puede ser una posible forma de reducir la prevalencia del cáncer en la sociedad. También existe evidencia de que el ritmo circadiano de una persona puede tener vínculos con su probabilidad de desarrollar cáncer: por ejemplo, trabajar de noche aumenta las posibilidades de padecer cáncer de mama.

¿A qué hora del día debes hacer deporte para dormir mejor?

Los científicos han demostrado que el ejercicio también tiene una relación con el ritmo circadiano de una persona. Otro estudio de 2019 revela que hacer ejercicio durante el día puede ayudar a mejorar el ritmo circadiano de una persona y disminuir los efectos adversos de los patrones de sueño alterados. Con estas evidencias sobre la mesa, los autores de la nueva investigación plantearon la hipótesis de que el momento de la actividad física podría afectar el riesgo de cáncer.

Para probar esta hipótesis, los investigadores detrás del presente estudio analizaron los datos de 2.795 participantes, de los que 1.285 eran personas con cáncer y 1.510 pertenecían al grupo de control. Los participantes eran un subconjunto del estudio español de casos y controles múltiples (MCC-Spain), que se propuso comprender los factores que causan cánceres comunes en España y cómo prevenirlos.

De 2008 a 2013, los investigadores entrevistaron a los participantes para conocer su actividad física doméstica y recreativa durante toda su vida. Un promedio de 3 años después, los investigadores evaluaron el momento en que la gente hacía ejercicio. Los investigadores se centraron en especial en 781 mujeres que tenían cáncer de mama y también respondieron al cuestionario sobre su actividad física, así como en 504 hombres que tenían cáncer de próstata y que también proporcionaron datos sobre su práctica deportiva.

Los investigadores eligieron los controles en el estudio MCC-Spain al azar de los registros de práctica general. Los investigadores los compararon con personas del estudio con cáncer que eran del mismo sexo y edad similar. Los controles de este estudio también respondieron a las preguntas de seguimiento sobre la actividad física y sus horarios.

Conclusión: el ejercicio, mej0r por la mañana

Los investigadores encontraron que la actividad física entre las 8:00 a.m. y las 10:00 a.m. tenía el efecto beneficioso potencial más fuerte para reducir el cáncer de mama y próstata. Aproximadamente el 7% de las personas con cáncer de mama y el 9% de las personas del grupo de control realizaron la mayor parte de su ejercicio temprano en la mañana. Por su parte, el 12,7% de las personas con cáncer de próstata y el 14% del grupo de control hicieron ejercicio a esas horas tempranas.

Los investigadores desarrollaron un modelo que mostró que las probabilidades de desarrollar cáncer de mama eran potencialmente un 25% más bajas debido al ejercicio por la mañana en comparación con el no ejercicio. Sin embargo, la confianza estadística de esta estimación varía entre una reducción del 52% y un aumento del riesgo del 15%.

Los resultados muestran una imagen similar para el cáncer de próstata. El modelo predijo que aquellos que hacían ejercicio temprano en la mañana tenían un 27% menos de probabilidades de tener cáncer de próstata que los que no hacían ejercicio. Sin embargo, el rango pasó de una reducción del 56% a un aumento del 20%.

Relación con la melatonina y el estrógeno

Los investigadores sugieren que cualquier efecto beneficioso del ejercicio temprano para el riesgo de cáncer de mama puede estar relacionado con el estrógeno. Los niveles altos de estrógeno se asocian con un mayor riesgo de cáncer de mama y el ejercicio puede reducir sus niuveles. Además, la producción de estrógeno es más activa alrededor de las 7:00 a.m.

La melatonina también puede ser otro factor de interés: la conocida como hormona del sueño puede proteger contra el riesgo de cáncer y hacer ejercicio más tarde -por ejemplo, antes de dormir-, retrasar su producción. 

Los investigadores señalan que el estudio tiene limitaciones, como no registrar toda la información de todos los participantes y no considerar algunas variables de confusión, como la dieta y los patrones de sueño, así como el pequeño tamaño del estudio o las diferencias entre los casos y el grupo de control. Aunque hace falta más investigación, el doctor Manolis Kogevinas, Director Científico de la Distinción Severo Ochoa de ISGlobal en Barcelona y coordinador del estudio señala que de confirmarse los resultados “pueden mejorar las recomendaciones actuales de actividad física para la prevención del cáncer”.

“Lo que está claro es que todo el mundo puede reducir su riesgo de cáncer simplemente con una actividad física moderada durante al menos 150 minutos a la semana”, apunta el especialista.

Fuente | Medical News Today

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.