Salud

Dos estudios hallan microplásticos en las frutas y verduras que comemos

Un estudio italiano halla microplásticos en las frutas y verduras que comemos

Lo de microplásticos hasta en la sopa puede cobrar una literalidad casi espeluznante. Una nueva investigación llevada a cabo en la localidad italiana de Catania encontró estas partículas en productos de supermercados y vendedores locales.

Queda mucho por investigar sobre los nanoplásticos y microplásticos, las consecuencias que tienen en ecosistemas terrestres y marinos, y por ende, en la salud de los seres vivos. Hemos contaminado el mundo de plástico con la ferocidad de una plaga bíblica: desde los cangrejos del río Támesis al lugar más profundo del océano o los estómagos de pájaros de remotas islas árticas: este material que sobrevivirá sin descomponerse cuando todos estemos muertos es vector común en los tres casos.

Presentes en la lluvia, detectados en la sal de mesa o en la arena de las playas, las minúsculas partículas de plástico de menos de 5 milímetros de longitud pueden penetrar en las raíces de los cultivos, acabando en las partes que nos comemos de las plantas. Así lo indican dos estudios revisados ​​por pares que han visto la luz esta semana.

El primero de ellos procede de la Universidad de Catania en Italia. Publicado en Environmental Research, halló microplásticos en productos de supermercados y vendedores locales de productos en esta localidad mediterránea. Tras tomar muestras de zanahorias, lechugas, brócoli, patatas, manzanas y peras se detectó la presencia de estos pequeños trozos de plástico en las frutas y verduras que comemos.

La otra investigación, publicada en Nature Sustainability por investigadores del Yantai Institute of Coastal Zone Research en China y la Universidad de Leiden en los Países Bajos, descubrió que las grietas en las raíces de los cultivos de lechuga y trigo pueden absorber microplásticos del suelo y el agua circundantes.

Al año te comes una cantidad de plástico equivalente a 52 tarjetas de crédito

Esos microplásticos pueden viajar desde las raíces hasta las partes comestibles del cultivo. Aunque los investigadores ya sabían que partículas diminutas -con un tamaño de 50 nanómetros- tienen capacidad de llegar a las raíces, Willie Peijnenburg, profesor de toxicología ambiental en la Universidad de Leiden, afirma que partículas con un tamaño 40 veces superior a ese pueden penetrar en las plantas. 

El estudio de Peijnenburg se realizó en un laboratorio y analizó dos formas diferentes de cultivar plantas: de forma hidropónica en aguas residuales y en suelos arenosos a los que se agregaron aguas residuales. Se simuló cuántos países usan las aguas residuales para regar sus cultivos, y que esos microplásticos más grandes podrían ingresar a través de las raíces en parte porque eran plásticos flexibles.

En el estudio italiano, se descubrió que el producto de los vendedores locales tenía niveles más altos de microplásticos que el producto comprado en los supermercados. Los trozos más pequeños de plástico se encontraron en zanahorias a aproximadamente 1,5 micrómetros, y los más grandes, encontrados en lechuga, fueron 2,5 micrómetros. Las zanahorias fueron las verduras más contaminadas de la muestra, y entre las frutas, las manzanas ganaron en cantidad de microplásticos que las peras. Además, las frutas demostraron contener más microplásticos que las verduras, confirmando que árboles frutales más viejos tienen un sistema de raíces más grande que las plantas vegetales.

Fuente | Fast Company

Te recomendamos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.