Salud

Estos son las cinco algas que deberías incluir en tu dieta

5 tipos de algas que deberías incluir en tu dieta

Las algas eran hasta no hace mucho grandes desconocidas de la dieta occidental. Pero hoy tenemos múltiples opciones en supermercados y tiendas especializadas para incorporarlas a nuestros platos, y estos son sus beneficios.

Las algas comestibles son un alimento rico y equilibrado de bajo contenido calórico. Pueden aportar una amplia gama de nutrientes esenciales como las vitaminas B1, B2, A y C, junto con minerales como sodio, calcio, cloro, potasio, fósforo, magnesio o hierro. Y además, son ricas en fibra, proteína y ácidos grasos insaturados.

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Eso sí, no podemos comerlas con la misma cantidad y frecuencia que los japoneses, ya que podríamos tener sobredosis de yodo que causarían problemas de tiroides, confundiendo al sistema inmune.

Los japoneses poseen una flora intestinal capacitada para digerir las algas y eliminar el exceso de este mineral, tal y como explican investigadores como José Miguel Mulet, bioquímico, investigador y profesor de Biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia. Esta flora es fruto de una evolución de siglos que nosotros no podemos adquirir de forma súbita.

¿Qué algas comestibles puedes incorporar a tu dieta? Las repasamos, junto con sus principales beneficios.

Kombu

kombu

Sumamente popular en la cocina nipona por su característico y delicioso sabor umami, este alga puede comprarse salada y fresca -caso en el que se debe desalar-, seca o deshidratada, fresca y en polvo, esta última usada para repostería y vinagretas.

Existen variedades británica y gallega, que precisan un tiempo de cocción más rápido que la japonesa. Con este alga pueden hacerse estofados y guisos, ser incorporada a wok de verduras, formar parte de ensaladas y hacer sabrosos caldos dashi. También combina de forma ideal con legumbres y tofu.

Es rica en agua, fibra con efecto preobiótico, sustancias antioxidantes, proteínas y minerales como yodo, potasio, calcio y hierro. Beneficia al corazón, protege contra enfermedades virales, infecciosas o trombos.

Nori

La más conocida de la lista por ser un ingrediente clave para la preparación del sushi, y la más extendida por tanto en supermercados occidentales. Se trata de un tipo de alga que proviene de cultivos y es secada en láminas sobre esterillas de bambú. Tiene alto contenido en minerales y vitaminas, proporción elevada de proteínas y carbohidratos de digestión lenta.

Ayuda a reducir grasas y colesterol, previene la caída del cabello, cuida la flora intestial y las defensas, mejora la vista y aporta nutrientes esenciales a la dieta. Aunque el uso más famoso es para el sushi, también puede remojarse para añadirse a la ensalada, incorporarse a sopas y purés, espolvorear en copos o añadir a patés vegetales para brindar sabor marino.

Wakame

WAKAME

En su forma fresca el alga wakame posee alto contenido acuoso y elevada proporción de hidratos y proteínas, junto a escasez de fibra y grasas. Destaca su elevado contenido en calcio y hierro: tiene casi 6 veces más calcio que la leche así como 5 veces más hierro que 100 gramos de carne. También cabe resaltar su aporte de vitaminas del complejo B y ácido fólico.

Es fundamental para evitar obesidad, cáncer o diabetes, reduce el riesgo de accidente cardiovascular y previene carencias nutricionales.  Se elabora con ella cualquier plato en el que desempeñe el papel de verdura de hoja verde: fresca o hidratada es común en ensaladas, arroces o sopas miso.

Espirulina

Espirulina

La espirulina es un alga microscópica de color verde y azulada que crece en lagos alcalinos y aguas cálidas, considerada bajo el paraguas del ambiguo término de superalimento por la alta presencia de nutrientes y aminoácidos esenciales. También es una de las pocas fuentes vegetales de vitamina B12, una proteína completa de alta calidad más digerible que cualquier proteína de origen animal.

Este alga concentra vitaminas, minerales como el calcio, magnesio, zinc, potasio, ácidos grasos Omega-3, oligoelementos, ácidos nucleicos (ARN y ADN), clorofila y enzimas. Tiene una gran capacidad para afrontar la crisis de escasez de alimentos global: puede producir hasta veinte veces más proteína que la soja cultivada en zonas de igual tamaño. 

La mejor forma de ingerirla es en polvo ya que de esta forma puede aprovecharse todos sus nutrientes.

Agar-agar

agar agar

El agar-agar es un polisacárido que procede de algunas algas rojas, en especial de las Gelidium. En Japón obedece al término kant (‘cielo frío’), aunque el nombre procede de los malayos, que lo bautizaron como agar (‘gelatina’). Actualmente se cultiva en las costas de Japón, Portugal, Marruecos, India, Filipinas, México, Estados Unidos y también en España, sobre todo en la costa cantábrica.

Se trata de un tipo de alga muy rica en fibra e idónea para abordar problemas de obesidad y de estreñimiento. Se suele usar en polvo para hacer riquísimas gelatinas a base de diferentes tipos de frutas y verduras. En la cocina se emplea por sus propiedades espesantes, estabilizantes y gelificantes. Al no dar color, olor ni sabor a los alimentos, se emplea en la alta cocina.

Contiene un 95% de fibra, asegura una ingesta adecuada de minerales y oligoelementos y proporciona calcio, magnesio, potasio, sodio, hierro, fósforo y yodo, entre otros minerales

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.