Salud

Este es el peor tipo de grasa si quieres perder peso

Este es el peor tipo de grasa si quieres perder peso

Pese a que en el imaginario colectivo las grasas en general son malas, nada más lejos de la realidad. Te revelamos cuáles te ayudan a equilibrar tu peso y cuáles son dañinas y negativas para tu dieta.

Elegir incorporar a tu alimentación los tipos correctos de grasa puede ayudarte a perder peso y además, tiene beneficios para tu salud. Las grasas saludables, como las grasas insaturadas -divididas a su vez en monoinsaturadas y poliinsaturadas- son saciantes, ayudan a absorber los nutrientes vitales solubles en grasas y combaten la inflamación, lo cual es fundamental para adelgazar de una forma sana.

Sin embargo, otras clases de grasa aumentan tu cintura y además, son perjudiciales para tu organismo. ¿Cuáles son las peores? El consenso es que la grasa saturada en animales criados de manera convencional y los aceites hidrogenados hechos por el hombre deben limitarse tanto como sea posible si tu meta es el bienestar general y la pérdida de peso.

Cuántas grasas debes incluir en tu dieta diaria, según la ciencia

Las grasas saturadas, en particular las que se encuentran en la carne, los productos lácteos enteros, y los productos horneados fritos y procesados, aún se consideran potencialmente dañinos para la salud y deben limitarse conscientemente, sobre todo si tus planes pasan por perder por unos kilos. Algunas consecuencias de estos alimentos abarcan la subida de los niveles de colesterol LDL a la vez que se suprimen los niveles de colesterol HDL.

Por otra parte, las grasas saturadas se han relacionado con un aumento de la inflamación, lo que puede ocasionar afecciones graves y, a veces, fatales, como enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Reducir considerablemente la ingesta de carnes rojas con alto contenido de grasa, desdeñar el consumo de alimentos procesados ​​y pasar para siempre de la comida rápida te ayudará, teniendo en cuenta además el elevado contenido calórico de estos platos.

Al respecto, un estudio longitudinal publicado en la revista Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Disease estudió a 16.822 adultos de 18 a 75 años y descubrió que el aumento de la ingesta de carne roja grasa se correspondía con la obesidad abdominal, un factor de riesgo para las enfermedades metabólicas, y una mayor circunferencia de la cintura. Y otro estudio en BMC Nutrition mostró que, de los grupos principales de alimentos, la ingesta de carne está más relacionada con la prevalencia de la obesidad y el aumento de peso.

En todo caso, lo adecuado es optar por carne de ganadería extensiva y carácter ecológico, la cual presenta una cantidad muy superior de nutrientes como ácidos grasos Omega-3, que puedes encontrar en nutrientes como el pescado azul, el aguacate, los frutos secos o el aceite de oliva, tan preciado en nuestra dieta mediterránea, considerada la más sana del mundo.

Fuente | Eat This, Not That

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.