Salud

Estas son las dos únicas dietas que funcionan para perder peso a largo plazo

Estas son las dos únicas dietas que funcionan para perder peso a largo plazo

Si quieres adelgazar y mantener tu peso a largo plazo deberías cerrarle la puerta a las dietas milagro, los planes hipocalóricos o las dietas bajas en carbohidratos y muy restrictivas a largo plazo. En su lugar, dos tipos de alimentación tienen la clave.

Responder de forma categórica si cualquier dieta funciona a largo plazo es una pregunta compleja y atravesada por múltiples factores. Lo que sí se puede afirmar es que muchas de las calificadas como dietas milagro -por la rapidez con la que se ejecutan o lo significativo de la pérdida de peso a corto plazo- son peligrosas, se caracterizan por su pobreza nutricional y propician el conocido como efecto yo-yo o rebote, que acorta la vida y puede dañar el corazón.

Por otro lado, las dietas bajas en calorías carecen de efectividad a largo plazo debido a esencialmente tres motivos: a tu metabolismo no le gusta pasar hambre -recuerda que es el resultado de millones de años de evolución-, comer menos calorías de las necesarias no es un hábito estable y si ganas masa muscular como resultado del ejercicio físico tu metabolismo precisará más energía.  Además, un estudio global realizado con medio millón de personas calificó las dietas keto y paleo -muy bajas en carbohidratos- como dañinas a largo plazo, incrementando el riesgo de padecer más enfermedades.

Un estudio destaca que la dieta mediterránea previene la depresión

¿Cuáles son pues las mejores dietas para controlar tu peso a largo plazo y adelgazar de forma saludable? Además de la alimentación intuitiva -de cuyas ventajas te hablamos recientemente en este artículo y que no es una dieta en sí, sino una práctica de alimentación consciente-, dos tipos de dietas destacan, según especialistas y nutricionistas de todo el globo, como esenciales para comer rico y bien, quemando grasas, equilibrando los nutrientes y manteniéndote en tu peso.

Hablamos de la dieta mediterránea y de la dieta DASH.  De hecho en la publicación anual de las mejores dietas realizada por US News & World Report y elaborada por un panel compuesto por 23 expertos resultaron ser respectivamente, las dietas mejores del mundo. Mientras que en 2019 la mediterránea se alzó con el primer puesto, en la pasada edición de 2018 estuvieron empatadas en la posición más destacada.

La investigación ha demostrado que estas dietas son sostenibles y ayudan a mantener su corazón saludable y disminuir su presión arterial a largo plazo. Una de las claves que comparten ambas es que, en lugar de centrarse en comer o evitar cualquier tipo de macronutriente, se centran más en pautas para elegir mejor los alimentos. Por ello son ideales para controlar el peso a largo plazo. Además, investigaciones respaldan que ambas contienen ingredientes clave para combatir y prevenir la depresión.

Claves de la dieta mediterránea

Por otra parte, tanto la dieta mediterránea como la DASH limitan el consumo de alimentos procesados, los azúcares refinados el alcohol. La dieta mediterránea, tan extendida y promulgada desde nuestro país, es muy baja en grasas saturadas y en ella predominan las verduras, fruta, cereales y productos integrales y, por supuesto, aceite de oliva.

También se consumen lácteos, legumbres en abundancia, pescado, frutos secos y carnes magras en sustitución de las rojas, permitiendo un poco de vino tinto. Así, destaca la presencia de grasas saludables y fibra natural obtenida de productos frescos, de temporada y de proximidad, huyendo de procesados y ultraprocesados.

5 falsos mitos sobre las grasas en la dieta

La dieta DASH se centra en objetivos nutricionales diarios y semanales, enfatizamdp el consumo de frutas y verduras junto con lácteos bajos en grasa o sin grasa, carnes magras, cereales integrales, pollo, pescado, legumbres, frutos secos y aceites vegetales. Además, propugna desechar los alimentos con alto contenido de sal y azúcar. Inicialmente el plan fue concebido para personas con presión arterial alta y limita el consumo de calorías a 2.000 al día.

Lo ideal es que optando por cualquiera de estas dos dietas el plan se convierta en una forma de vida que integre a su vez el ejercicio regular, evite las bebidas con alto contenido calórico, el tabaco o el alcohol y apueste por un horario regular para dormir.

Fuente | Reader´s Digest

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.