Salud

El riesgo de coronavirus por tocar una superficie contaminada es de 1 entre 10.000

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En una actualización, los CDC informan de que el riesgo de infección por tocar una superficie contaminada por coronavirus es bajo, de 1 entre 10.000. En la mayoría de las situaciones, limpiar las superficies con jabón o detergente es suficiente para reducir el riesgo,

Desde hace meses, y sobre todo al inicio de la pandemia, eran frecuentes las informaciones y mensajes que advertían del riesgo de contraer COVID-19 por tocar una superficie.

Se sucedían los datos de tiempo de permanencia del virus en cada tipo de material, los consejos para desinfectar a fondo la casa y las advertencias para no entrar en contacto con una superficie y luego llevarse la mano a la nariz, boca u ojos. Hasta ahora.

En una actualización, los CDC (Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades, por sus siglas en inglés) informan de que el riesgo de infección por tocar una superficie contaminada por coronavirus es bajo.

Tras analizar varios estudios, los CDC han publicado en su actualización de este mes que el riesgo de infección por coronavirus en estos casos generalmente es de “menos de 1 entre 10.000, lo que significa que cada contacto con una superficie contaminada tiene menos de 1 entre 10.000 posibilidades de causar una infección”.

El riesgo, por tanto, existe, pero es “bajo” y “no es la ruta principal por la que se propaga el SARS-CoV-2”. La infección por coronavirus se produce sobre todo mediante la exposición a gotitas respiratorias que transportan virus infecciosos, pero que viajan por el aire.

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En la mayoría de las situaciones, limpiar las superficies con jabón o detergente es suficiente para reducir el riesgo, aclaran los CDC.

Los casos en los que se recomienda desinfectar son en entornos comunitarios cerrados donde se haya sospechado o confirmado un caso de COVID-19 en las últimas 24 horas: por ejemplo, si en tu casa vive una persona enferma de coronavirus, o si recibes la visita de alguien con COVID-19 en ese margen de tiempo.

Durante los primeros días de la pandemia, no eran estas las recomendaciones ni el conocimiento que se tenía, por lo que la desinfección constante de superficies era habitual.

“Estamos más familiarizados con la limpieza de superficies. Sabemos cómo se hace. Puedes ver a la gente haciéndolo y ves la superficie limpia. Por eso creo que la gente se siente más segura”, analiza Linsey Marr, experta en virus de transmisión aérea que trabaja en Virginia Tech, en declaraciones a The New York Times.

Sin embargo, esto precisamente puede ser uno de los peligros indirectos de centrarse en la desinfección de superficies: la creación de una falsa sensación de seguridad, por lo que se relajan otras medidas más importantes, como usar la mascarilla, mantener la distancia sanitaria y lavarse las manos con frecuencia.

Además, el enfoque centrado en la desinfección de superficies ha podido tener otros costes, apunta a The New York Times Joseph Allen, experto en seguridad de edificios de la Escuela de Salud Pública T. H. Chan de la Universidad de Harvard, para quien esta actualización “debería terminar con la limpieza excesiva”.

“Ha provocado que se cierren las áreas de juego, que se retiren las redes de las canchas de baloncesto y que se pongan en cuarentena los libros de la biblioteca. Ha causado que se pierdan días enteros de clase para hacer una limpieza a fondo y que no se pueda compartir un lápiz. Así que todo ese teatro de la higiene es el resultado directo de no clasificar la transmisión por superficies de manera adecuada como de bajo riesgo”, critica.

*Artículo original publicado por Carlos Galán Feced en Business Insider

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.