Salud

El motivo por el no deberías volver a usar purpurina nunca más

El motivo por el que nunca deberías volver a usar purpurina

Es bonita, divertida y multicolor, presente en manualidades, festividades como carnaval o proyectos artísticos. Hablamos de la purpurina, pero existe un buen motivo para que no vuelvas a utilizarla.

No compensa utilizar un producto tan efímero y a la vez tan dañino: la purpurina dura unas horas o minutos en una celebración, en tu piel o en el aire pero pervive en el medio marino durante décadas, algo que propicia que estas micropartículas de plástico y metal empleadas especialmente para maquillaje y decoración permanezcan inalterables en el medio ambiente durante decenas de años, afectando negativamente a especies animales y vegetales y contaminando las aguas.

Diversas organizaciones y expertos internacionales han alertado durante los últimos meses de la contaminación provocada, especialmente en mares y océanos, por la presencia de microplásticos, que acaban en nuestros platos y órganos, así como dentro del organismo de toda clase de animales, desde pájaros a peces. Alice Horton, investigadora asociada del Centre for Ecology and Hydrology de Gran Bretaña, reveló a la National Geographic que hacen falta datos más sólidos sobre la brillantina, la composición de sus microplásticos y las consecuencias medioambientales. 

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No hay que olvidar que lo estudios hablan de la presencia de los plásticos en el medio marino durante unos 400 años, perjudicando gravemente sus ecosistemas. Teniendo en cuenta que se arrojan unas 320 millones de toneladas métricas de plástico cada año a los océanos -el equivalente a un camión de basura de plástico cada minuto-, es importante dejar de usar purpurina y también reducir el plástico en el resto de áreas de la vida, apostando por envases reutilizables, compra a granel, alternativas de tela y por supuesto, sin olvidase de generar.

“La purpurina es un microplástico y tiene el mismo potencial para causar daño que cualquier otro, como las microesferas de algunos productos cosméticos”, reveló Horton a The Guardian. Al igual que sucede con el resto de microplasticos puede acabar siendo consumida por el plancton, los peces, el marisco, las aves marinas y otros organismos de la fauna marina, acumularse en el estómago de las aves y dañar gravemente nuestro planeta.

Riesgo también para los más pequeños

En Argentina se registró el fallecimiento de un niño de siete años tras permanecer ingresado un mes con insuficiencia respiratoria debido a la inhalación accidental de purpurina al jugar con un silbato.

A mayores se registró un ingreso que requirió terapia intensiva por esa misma razón, lo que según detallan desde El Confidencial impulsó la creación en 2016 una ley en el país latinoamericano que prohíbe el uso, tenencia y manipulación en escuelas en algunas provincias argentinas.

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También se impulsó desde diversas organizaciones su prohibición en Reino Unido, su venta en California y no han parado de surgir iniciativas para sustituirla por otras alternativas biodegradables y respetuosas con el medio ambiente.

La cadena británica de guarderías Tops Day Nurseries destaca por haber liderado una campaña para eliminar el uso de purpurina en actividades de ocio y maquillaje, recibiendo el apoyo de entidades y expertos de todo el planeta. Además de abolir este material en sus centros también lanzaron concursos para desarrollar alternativas respetuosas con la naturaleza.

Otra activista destacada es Trisia Farrelly, antropóloga medioambiental de la Universidad Massey en Nueva Zelanda, que exige una prohibición a nivel mundial del producto y abogando por la concienciación de los ciudadanos ante este problema ambiental, al igual que sucede con el plástico en los envasados, el excesivo consumo de carne o los combustibles fósiles.

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.