El coronavirus no solo ha dejado al planeta confinado. El foco puesto en la pandemia es tal que parece que todo lo demás hubiera quedado detenido en el tiempo a la espera de que el brote ofrezca un respiro para tratar otros asuntos.

Sin embargo, el planeta no se puede permitir esperar. La urgencia climática de la que tanto se habló durante el pasado año sigue su curso y las perturbaciones que puede desencadenar el cambio climático siguen siendo una amenaza real para todos.

Así lo considera el secretario general de la ONU, António Guterres, que ha celebrado este 22 de abril, día mundial de la Tierra, con un mensaje en el que alerta de la necesidad de seguir priorizando la lucha contra la crisis climática.

Guterres defendió esta visión durante en el foro virtual de Pequeños Estados Insulares en Desarrollo celebrado este lunes. Allí, la ONU aprovechó para seguir consolidando el compromiso de los países para combatir el cambio climático, advirtiendo de que las consecuencias de esta amenaza podrían ser incluso peores si las naciones “se retiran” de los acuerdos firmados encaminados a la protección medioambiental como consecuencia del brote.

“Actualmente, todos los ojos están puestos en la pandemia del COVID-19, la prueba más grande que el mundo ha enfrentado desde la Segunda Guerra Mundial. Debemos trabajar juntos para salvar vidas, aliviar el sufrimiento, disminuir las devastadoras consecuencias económicas y sociales y tener la enfermedad bajo control”, dijo Guterres en el foro virtual, según declaraciones recogidas por Newsweek.

“Pero, al mismo tiempo, no perdamos el foco en el cambio climático. La devastación social y económica causada por la alteración del clima será mucho mayor que la pandemia actual” remarcó el secretario.

La contaminación podría dispararse tras el coronavirus

El parón económico y las medidas de confinamiento con motivo del coronavirus podrían llevar a las emisiones de CO2 a mínimos no vistos desde la Segunda Guerra Mundial.

Tan solo en los tres primeros días de confinamiento la contaminación del aire en Madrid y Barcelona se vieron reducidas a la mitad. Una calidad del aire que también se ha visto reforzada en otros lugares, como es el caso de China, con motivo de los bloqueos. Pero estos escenarios de bajas emisiones parece que serán solo algo puntual.

“Esto ya sucedió después de la crisis financiera de 2009”apuntaba Lauri Myllyvirta, analista del Centro de Investigación de Energía y Aire Limpio de Helsinki, en una entrevista con Business Insider.  La doble marcha a la que se someterán los niveles de producción para intentar retomar los objetivos marcados para 2020 “significaría quemar mucho carbón”, explicaba la analista, avisando de que los intentos de volver a la normalidad tras las restricciones llevarán a las emisiones a nuevos máximos.

La necesidad de recuperación podría llevar a olvidar las políticas ambientales

Ese no es el único riesgo que encara el planeta tras el coronavirus en lo relativo al medioambiente. Ante el inminente frenazo económico que parece avecinarse tras el brote muchos países podrían relegar la lucha contra el cambio climático y los objetivos de sostenibilidad y apostar por medidas más encaminadas a impulsar la economía.

Un marco sobre el que también alerta la ONU, incidiendo en que “el impacto visible y positivo del virus, ya sea a través de la mejora de la calidad del aire o la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, no es más que temporal”, indica el organismo en su web.

Habrá 120 millones de pobres en 2030 por el apartheid climático (y la culpa es de los ricos)

“Podemos usar la recuperación de los efectos de COVID-19 para asegurar un futuro más sostenible y resistente”, sugirió Guterres durante el foro. “Para eso, necesitamos una acción climática ambiciosa sobre mitigación, adaptación y finanzas”.

Para ello, Guterres propone seis medidas relacionadas con el clima que los países deberían tener en cuenta a la hora de encarar la recuperación futura.

Entre estas destaca el fin de los subsidios a combustibles fósiles, destinar el dinero de posibles rescates a empresas a generar “empleos verdes y un crecimiento sostenible” y la necesidad de que los países trabajen juntos como “una comunidad internacional”.

*Artículo original publicado en Business Insider