Salud

El 90% de los animales terrestres perderán hábitat para 2050 si seguimos con la dieta actual

habitats desaparecidos

Con las dietas actuales que predominan en nuestro planeta, cerca del 90 por ciento de los animales terrestres podrían perder parte de su hábitat para el 2050. Más de 17.000 especies estarían afectadas de no producirse cambios.

El desperdicio de alimentos es uno de los principales desafíos de la humanidad de cara a mitad de siglo. También la huella ecológica, las emisiones de carbono ligadas a la ganadería industrial y al transporte, el enorme gasto hídrico, de pastos y de energía ligado a la carne. Al año desperdiciamos 1.300 millones de toneladas de alimentos, y cada vez robamos más recursos que perjudican a la superviviencia del resto de especies de nuestro planeta.

Las proyecciones existentes estiman que necesitaremos entre 2 y 10 millones de kilómetros cuadrados de nuevas tierras agrícolas para satisfacer la demanda de alimentos en los próximos 30 años, todo a expensas de las áreas naturales. Sin embargo, reducir el desperdicio de alimentos, cambiar la forma en que comemos y aumentar los rendimientos podría prevenir casi la totalidad de la pérdida proyectada. 

La nueva investigación corre a cargo de David Williams de la Universidad de Leeds en Reino Unido. Su equipo ha desarrollado un  modelo basado en las trayectorias actuales que muestra cómo la agricultura en expansión afectará los hábitats naturales de casi 20.000 mamíferos terrestres, anfibios y aves.Las áreas geográficas más afectadas serán el África subsahariana y la selva atlántica de Brasil, aunque las pérdidas se percibirán por todos los continentes.

Los autores alertan de que más de 17.000 especies perderán parte de su hábitat para el 2050, con más de 1250 especies perdiendo el 25 por ciento. Los números más negros afectan al menos a 350 especies, que podrían perder más de la mitad de su espacio natural.

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“Necesitamos producir una gran cantidad de alimentos en las próximas décadas”, dice Williams. A medida que la población crece y las personas se enriquecen, comen alimentos más costosos para el medio ambiente, en particular carne y lácteos. “Básicamente, es necesario poner muchas calorías en una vaca para obtener una caloría de vaca para comer”, resume. De hecho, la mayor parte de los cultivos del planeta se destinan al ganado y no directamente al consumo humano, lo que evidencia la importancia de modificar nuestra dieta, basándola más en plantas, granos, legumbres y productos de proximidad.

Los investigadores también probaron una serie de futuros alternativos y encontraron que casi toda la pérdida de hábitat podría evitarse si cambiamos nuestros hábitos alimenticios. Proponen incrementar el peso de los vegetales en la dieta, reducir el consumo de lácteos y carne y alejar la agricultura de países donde es probable que la biodiversidad se vea gravemente afectada, protegiendo aquellas especies que son menos tolerantes a la producción de alimentos.

“Cambiar los hábitos alimentarios y reducir el desperdicio de alimentos no solo respaldará la biodiversidad, sino que también combatirá el cambio climático y mejorará la salud de las personas”, apunta a New Sciencist Andrew Balmford, de la Universidad de Cambridge.

Un completo estudio en The Lancet aporta pistas

Un completo estudio publicado en la revista científica The Lancet -y concebido para prevenir más de 11 millones de muertes prematuras cada año, salvar la biodiversidad y descender las emisiones de carbono- sugirió reducir el consumo de carne roja a 14 gramos diarios, multiplicando por dos la ingesta de frutos secos y legumbres como fuentes de proteína de calidad. Son los occidentales los que más deberán cambiar su dieta: en en América del Norte, por ejemplo, sus habitantes comen de media casi 6,5 veces la cantidad recomendada de carne roja, mientras que las personas en el sur de Asia comen solo la mitad de la sugerida.

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La dieta ideal según este estudio debería constar de 2.500 kilocalorías -unos 1.324 gramos- de los que 200 gramos serían frutas, 300 gramos verduras, cereales 232 gramos y productos lácteos 250 gramos. Los 200 gramos diarios de proteínas se obtendrían especialmente de legumbres y frutos secos -125 gramos entre ambos-, correspondiendo 29 gramos a carne magra de aves, 28 a pescado y solamente 14 gramos diarios a ternera, cordero y cerdo, lo que equivale a una hamburguesa pequeña a la semana. 

Fuente | New Sciencist

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.