Salud

Descubren que la fructosa en la dieta duplica la producción de grasa en el hígado

azucar

Una nueva investigación llevada a cabo por la Universidad de Zurich revela que el azúcar en la dieta duplica la producción de grasa en el hígado. Además, estos cambios en el metabolismo de la grasa se pueden prolongar durante largos períodos de tiempo.

Sabemos que el excesivo consumo de azúcar no depara nada nuevo, y la OMS viene advirtiendo desde hace tiempo de su vínculo con diversas enfermedades como el cáncer, la diabetes o trastornos cardiovasculares, recomendando a los adultos con un índice de masa corporal normal reducir la cantidad que toman al 5% de la ingesta calórica diaria, lo que equivale a unos 25 gramos al día.

Ahora, un nuevo estudio dirigido por científicos de la Universidad de Zúrich aporta que el consumo moderado de fructosa y sacarosa puede amplificar drásticamente la producción de grasa en el hígado. Además, la modificación que el azúcar realiza el metabolismo de las grasas se podría prolongar en el tiempo. Es una prueba más a otras investigaciones antteriores que demostraron que la fructosa altera la capacidad hepática para quemar grasas eficazmente, propiciando su almacenamiento. Otros estudios revelaron que las dietas altas en azúcar también dañan las mitocondrias. 

Los científicos quisieron explorar si las anomalías metabólicas fueron provocadas por volúmenes moderados de azúcar en una dieta. Para ello realizaron experimentos con cien sujetos jóvenes sanos que fueron segmentados en tres grupos, más un grupo de control. Cada grupo consumió una bebida por día con 80 gramos de fructosa, glucosa o sacarosa. Como referencia, esa es aproximadamente la cantidad de azúcar en dos latas de Coca-Cola.

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La producción de grasa del propio cuerpo en el hígado fue dos veces más alta en el grupo de fructosa que en el grupo de glucosa o en el grupo de control, y este fue el caso aún más de doce horas después de la última comida o consumo de azúcar”, dice Philipp Gerber. investigador principal del estudio. La sacarosa también amplificó la producción de grasa al mismo nivel.

Son nuevos hallazgos que confirman como cantidades relativamente pequeñas de azúcares agregados a una dieta pueden desencadenar efectos metabólicos adversos, con efectos más duraderos de lo estimado hasta el momento. “Ochenta gramos de azúcar al día, lo que equivale a aproximadamente 0,8 litros de un refresco normal, aumenta la producción de grasa en el hígado”. La producción de grasa hiperactiva se prolonga aunque no se consuma más azúcar. 

En última instancia, los investigadores sugieren que estos hallazgos son un poderoso recordatorio para limitar los azúcares añadidos en la dieta diaria, y optar siempre por fuentes naturales como la fruta.

La investigación ha sido publicada en la revista Journal of Hepatology.

Fuente | New Atlas

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.