Salud

6 consejos clave para prevenir intoxicaciones alimentarias

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Con esta batería de consejos reducirás de forma considerable las posibilidades de padecer intoxicaciones alimentarias, mejorando la seguridad entre fogones a la hora de cocinar tus platos favoritos.

Lo más habitual cuando ingerimos un alimento en mal estado o contaminado es experimentar síntomas desagradables relativos a la digestión como malestar estomacal, calambres y diarrea. En algunos casos, estos son originados por Salmonella, Norovirus, E. coli y otros patógenos presentes en algunos platos. Solamente en Estados Unidos, uno de cada seis habitantes, lo que equivale 48 ​​millones de personas, sufren intoxicación alimentaria.

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Para evitar las intoxicaciones alimentarias o reducir el riesgo de padecerlas puedes seguir los siguientes consejos simples. Si ya es demasiado tarde y experimentas síntomas prolongados o de carácter grave, no olvides acudir al médico.

6 claves para frenar posibles intoxicaciones alimentarias

  • Mantén algunos alimentos frescos alejados del resto: La carne cruda, los mariscos, las aves y los huevos sin cocinar podrían propagar los gérmenes a los alimentos que vas a comer crudos, como las verduras o el pan. Por eso es mejor separar todos los productos crudos de origen animal tanto en el supermercado como en el área de preparación de alimentos, incluyendo el uso de diferentes tablas de cortar o platos. Aquellos que puedan gotear, como las carnes, deberían conservarse en una bandeja.
  • Lávate a fondo las manos y el área de cocinar: Para huir de las bacterias es importante desinfectar a conciencia tus propias manos, utensilios, mostradores y superficies de corte. Antes de comenzar a cocinar, asegúrate de que todo esté limpio y lava bien tus manos con agua caliente y jabón durante 20 segundos. 
  • Enjuaga las frutas y verduras: Enjuagar los vegetales frescos con agua corriente elimina el 90% de los agentes patógenos que atraen los alimentos durante el cultivo y el envío. El mejor método es frotar mientras se enjuaga y luego secar con una toalla limpio. Para alimentos con piel o cáscara dura, como las patatas, el pelado es incluso más efectivo que el enjuague. La excepción son las verduras en bolsa o ensaladas preparadas, que no deberías lavar. Y nunca deberías lavar carnes y pescados crudos, pues podrías agravar el problema y salpicar tu cocina de bacterias.
  • Descongela la carne de forma segura: Deberías comprar la carne solamente unos días antes de cocinarla. Retira su envoltura original únicamente cuando vayas a prepararla. Para descongelar puedes pasar la comida del congelador a la nevera, en agua fría o usando el microondas. Nunca descongeles los alimentos dejándolos en el mostrador, pues las bacterias se multiplicarán en un instante cuando las partes de la comida alcancen la temperatura ambiente. Y cocina la comida lo suficientemente caliente.
  • Deja descansar a los proteínas: El reposo tras el cocinado puede propiciar que los jugos de carne se asienten y también que los gérmenes se eliminen, ya que la temperatura se mantiene o sigue aumentando. En el caso de los pescados, estos no necesitan descansar en absoluto.
  • Los alimentos frescos, prohibidos fuera de la nevera: Huevos, carne, marisco o pescado no deberían dejarse jamás a temperatura ambiente, ya que las bacterias crecen los cuatro y los sesenta grados, lo que significa que la temperatura promedio de la casa -que puede situarse en torno a los veinte- es una zona de reproducción perfecta. No dejes la comida fuera por más de dos horas y solo una hora si la temperatura es elevada o estamos en verano. Tampoco dejes las sobras en la nevera más de tres días.

Fuente | Mental Floss

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.