Salud

Cómo el comercio local y de temporada puede ayudarte a ahorrar en comida

Cómo el comercio local y de temporada puede ayudarte a ahorrar en comida

El comercio local y de temporada tienen capacidad para que ahorres en tu cesta de la compra, mejores tu salud y reduzcas la huella ambiental en un planeta cada vez más castigado por la mano humana.

Apostar por consumir y comer productos locales y de temporada no es cualquier cosa: se trata de una decisión política, un movimiento a favor del pequeño comercio y un paso adelante fundamental para favorecer la sostenibilidad y reducir tu huella ecológica, presente en cada uno de los ámbitos de tu vida, desde el uso de Internet a la ropa que llevas puesta. Resulta fundamental tomar conciencia de que comer es la acción que más efectos desencadena en nuestro entorno con repercusiones ambientales, sociales y económicas.

Pese a que existe el falso mito de que consumir alimentos de calidad o ecológicos resulta más costoso, no tiene por que ser así: la llave reside en la compra directa a agricultores y ganaderos, local y de proximidad, recurriendo al pequeño comercio y a cooperativas de consumo. De hecho, el propio CIS reconoce que cerca de la mitad de las familias ya han modificado sus hábitos de consumo durante la crisis para ahorrar. Los productos frescos de temporada -hablamos de frutas y verduras- suelen ser más económicos y además, están conectados con los ciclos de la naturaleza, resultan más sanos y se recogen en su punto óptimo de maduración.

¿Qué es y en qué consiste la soberanía alimentaria?

Si decides informarte y buscar qué comer en cada momento apoyarás la reducción de recursos energéticos y la emisión de CO2 a la atmósfera que implica el transporte logístico de alimentos -piensa en la huella de carbono de toda la fruta tropical exportada de América Latina, por ejemplo-. Además de reducir el impacto ecológico también contribuyes a garantizar la perdurabilidad de la tierra, colaboras con la soberanía alimentaria y mejoras tu propia salud, obteniendo productos de calidad de manera asequible. Lo ideal es que bases tu dieta en el consumo de frutas, verduras y frutos secos, tal y como revela un estudio de tres años de la revista The Lancet que involucra a 37 especialistas de 16 países distintos.

La ONU también aclara que la agricultura ecológica a pequeña escala se trata de la única vía para paliar el hambre en el mundo -un problema que afecta a más de 800 millones de personas-.En el documento titulado “Despertar antes de que sea demasiado tarde”, la institución nos recuerda la urgencia de un profundo cambio en el paradigma, asentando un modelo amparado en el desarrollo rural y la agricultura ecológica y local. Como dicen muchas de las campañas actuales de concienciación, cabe recordar que no tenemos un planeta B en el que vivir.

A su vez, las pequeñas granjas y cultivos preservan la biodiversidad -mientras que los monocultivos y agroindustrias la destruyen-, comprando local apoyas el menor uso de plástico -ya que son productos con menos embalajes, ya que no pasan por una larga ruta de transporte-, contribuyes a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2030, permites que más dinero permanezca en tu comunidad, generas valor dentro de la misma y reduces el desperdicio de alimentos. No es moco de pavo teniendo en cuenta que en base a los datos oficiales publicados por la Comisión Europea, en la UE se pierden o tiran el 20% del total de alimentos producidos, en un planeta en el que 55 millones de personas no pueden pagar una comida de calidad cada dos días.

Recursos a consultar | Vidasostenible.org | Soydetemporada.es | BBBFarming | Soberaníaalimentaria.info | Mallata

Te recomendamos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.