Salud

Cómo diferenciar el azúcar bueno del malo, según el nutricionista Carlos Ríos

Azúcar Carlos Ríos

Resulta fundamental aumentar nuestro nivel de conciencia sobre la alimentación y reducir la peligrosa ingesta de azúcar. Para ello, buceamos en los consejos del experto nutricionista Carlos Ríos.

Aunque la OMS recomienda no consumir más de 25 gramos al día de azúcar -este elemento no debería constituir más del 10% de la ingesta energética total, aunque lo ideal es que no sobrepase el 5%-, consumimos de media cerca de 71 gramos diarios, una total barbaridad que afecta de forma negativa a nuestra salud, incrementando el riesgo de padecer enfermedades renales, cáncer, obesidad, diabetes o problemas cardíacos y cerebrovasculares.

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El grave problema lo constituye el azúcar malo u oculto en productos ultraprocesados como refrescos, barritas energéticas, pastelería o salsas industriales. Por ello, el nutricionista Carlos Ríos, famoso por su gran impacto en redes sociales, recomienda diferenciarlos adecudamente y por supuesto, reducir su ingesta. Aprende a distiguir entre los tres tipos básicos de azúcar a continuación.

Estos son los tres tipos de azúcar que debes conocer

  • Azúcar intrínseco: Son azúcares naturales presentes en los alimentos frescos y sin procesar que no llevan etiquetado ni ningún ingrediente añadido, como la fructosa de la fruta o la lactosa de los lácteos. Este no es perjudicial sino que está acompañado de fibra, vitaminas, minerales o antioxidantes, entre otros.
  • Azúcar libre: Son los agregados por el fabricante, el cocinero o el consumidor, así como los azúcares que están presentes de forma natural en las frutas y verduras cuando se procesan en zumos y purés. También se incluye aquí el azúcar de la miel. Aunque tampoco hay que pasarse, se recomienda en un contexto de alta actividad física por su densidad energética, mientras que no tendrás problemas al consumirlo si tu alimentación es equilibrada.
  • Azúcares añadidos: Es ese tipo de azúcar incorporado al alimento ante el procesamiento o preparación. Sus nomenclaturas son diversas, siendo las más destacadas azúcar, jarabe de maíz, dextrosa, fructosa, glucosa, sacarosa, etc. El consumo de azúcar añadido está asociado con un mayor aumento de peso y obesidad entre otras patologías, desplazando el consumo de comida real y siendo los niños el segmento más vulnerable.

El truco que el nutricionista propone abarca el etiquetado. Fíjate bien: si un producto lleva más de cinco ingredientes y entre estos están los azúcares añadidos, los aceites vegetales y harinas refinadas, aditivos y sal, se trata de un producto ultraprocesado.. Si cuenta con entre dos y cinco ingredientes y la cantidad que pueda llevar de azúcares añadidos, aceites o harinas refinadas es menor o igual al 10% (lo podemos ver en la tabla nutricional) se tratará de un buen procesado.

Cómo diferenciar el azúcar bueno del malo, según el nutricionista Carlos Ríos

Cómo reducir el consumo de azúcar, según el realfooder Carlos Ríos

Estos son los diez mandamientos que el experto propone para lograrlo:

  • Dar importancia a la educación en alimentación saludable en educación primaria y secundaria.
  • Promover un etiquetado más sencillo y claro indicando en el frontal si el producto lleva altas cantidades de azúcar y el riesgo que conlleva el consumo habitual del mismo.
  • Limitar la publicidad de ultraprocesados a menores de edad.
  • Favorecer el acceso a alimentos reales y restringir la venta de ultraprocesados en lugares públicos como hospitales, colegios, etc.
  • Establecer impuestos a nivel estatal a las bebidas azucaradas para reducir su consumo e invertir el dinero recaudado en medidas de promoción de la alimentación saludable.
  • Promover la alimentación de alimentos reales mínimamente procesados para evitar el consumo de azucares añadidos.
  • Conciencias sobre las elecciones de los alimentos y en la importancia de la lectura de las etiquetas sin eliminar la opción de utilizar el azúcar para preparaciones culinarias de consumo ocasional.
  • Incentivar la cocina.
  • Limitar la compra de productos ultraprocesados.
  • Monitorizar y medir a través de la aplicación “Quiero cuidarme” de DKV, el Índice de Vida Saludable (IVS)” personal, incluyendo los demás factores ponderados.

Puedes descargarte el manifiesto DKV de Carlos Ríos en el siguiente enlace.

Imagen | Carlos Ríos

Fuente | Real Fooding

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.