Salud

Cafeína, antiobióticos y crema solar: los contaminantes de la próxima década

Un estudio advierte de la creciente proliferación de residuos de fármacos, antibióticos, productos de cuidado personal y hasta la cafeína en los ríos cercanos a zonas industriales o depuradoras.

Cuando pensamos en contaminación, a todos se nos vienen a la cabeza las trágicas imágenes de mares llenos de plásticos, de cielos plagados de humos o de animales sufriendo los nefastos efectos del cambio climático o la destrucción de sus hábitats naturales con residuos industriales y mucho más. Sin embargo, a toda esta larga lista, en los próximos años tendremos que añadir algunos “contaminantes emergentes”, como así los definen los científicos.

Un estudio de la Universidad de Costa Rica, en colaboración con la Universidad Autónoma de Barcelona, advierte de la creciente proliferación de residuos de fármacos, antibióticos, productos de cuidado personal (como las cremas solares) y hasta la cafeína en el medio ambiente, principalmente a través de efluentes cercanos a hospitales, plantas depuradoras urbanas, plantas de producción animal y zonas agrícolas e industriales.

El uso generalizado de este tipo de productos preocupa a la comunidad científica, pues la exposición constante a dichas moléculas, a sus metabolitos y a mezclas con otras sustancias puede provocar efectos tóxicos crónicos en los ecosistemas y en la salud humana. Y es que, aunque se trata de una problemática reciente, ya hay estudios que han demostrado potenciales efectos adversos. Por ejemplo, algunos compuestos actúan como disruptores endocrinos, es decir, alteran el funcionamiento del sistema hormonal de ciertos seres vivos y afectan así funciones esenciales como el metabolismo, el crecimiento y desarrollo.

Este sistema de bajo coste podría ser la solución para limpiar los océanos

Para abordar esta problemática poco explorada hoy por hoy, especialmente en países como Costa Rica, los investigadores universitarios están desarrollando el proyecto CEmerge. El objetivo es generar una línea base para detectar el ingreso de estas sustancias a cuerpos de agua en esa región, para luego proponer estrategias de remediación y aportar los primeros insumos para el planteamiento de una legislación nacional.

Actualmente, con el uso de tecnología más avanzada, los científicos son capaces de detectar hasta 75 contaminantes diferentes. Para ello, se emplea la técnica analítica de cromatografía de líquidos, acoplada a los detectores de espectrometría de masas simple (LC-MS) y de triple cuadrupolo (LC-MS/MS).

La investigación arrancó en el 2017 y está dividida en cinco etapas. Actualmente, se está realizando la primera fase que consiste en la implementación y desarrollo de métodos analíticos para detectar y cuantificar contaminantes en matrices reales contaminadas.

Sobre el autor

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.