Salud

Cada año talamos 190 veces Nueva York en superficie de bosque

Deforestación

Es fundamental detener nuestro agresivo deterioro de la flora y fauna del planeta: cada año se destruyen cerca de 150.000 kilómetros cuadrados de bosque, o lo que es lo mismo, 190 veces la ciudad de Nueva York.

La deforestación ha alcanzado gravísimas cotas en los últimos años: los seres humanos hemos talado la mitad de los bosques del planeta, algo que contribuye a potenciar y agravar el cambio climático, desequilibrar los ecosistemas, destruir la biodiversidad y potenciar la sexta extinción masiva. Según datos de la FAO, más del 70% de los cereales y granos cultivados en los países desarrollados están destinados a la ganadería intensiva, pues se destinan al engorde de animales de granja y no para consumo humano.

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Cada año se talan 15.000 millones de árboles, una cifra que es necesario reducir y revertir si queremos seguir habitando este planeta y respetando al resto de seres vivos con los que convivimos en él. Según un estudio publicado en 2015 por la revista Nature existen unos 3 billones de árboles, a razón de 422 por persona, aunque el reparto es totalmente desigual según el país -tocan a dos árboles por persona en Israel y a 5.000 en Bolivia-.

Eliminar árboles con esta frecuencia anual -hábito generado por una avaricia desenfrenada, falta de conciencia sobre la finitud de los recursos naturales y un sistema económico capitalista que según la propia ONU, es necesario frenar y repensar con urgencia– causa procesos de desertificación y empobrecimiento del suelo, cambios radicales y nefastos en el clima y la extinción de numerosas especies, además de un daño irreversible en los ciclos del agua. A este ritmo, en 300 años no habría ni un solo árbol sobre la faz de la tierra.

De seguir así, se multiplicarán los desastres naturales -incendios, inundaciones o sequías-, se incrementarán los millones de refugiados climáticos y se agravará el calentamiento global debido a la pérdida de masa forestal, hogar del 70% de los animales y plantas del planeta. También aumentarán las plagas, disminuirá la polinización de cultivos, se erosionarán los suelos y habrá escasez de agua.

Menos consumo, otra alimentación, protección medioambiental y reutilización

Cambiar la dieta mundial y el modelo de producción industrial de alimentos es fundamental para una transición ecológica y un mayor cuidado del planeta: Jean Meyer, nutricionista de la Universidad de Harvard, revela que reduciendo la producción de carne en un 10%, quedaría suficiente grano como para alimentar a 60 millones de personas, mientras que la más completa revisión de estudios publicada hasta la fecha en The Lancet revela que hay que duplicar el consumo de frutos secos, frutas, verduras y legumbres, y reducir a la mitad del consumo de carne y azúcar.

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Abandonar el consumo masivo, incentivar la economía circular, apostar por el decrecimiento económico, tener mejores prácticas de gestión de residuos y reciclaje, perseguir la tala ilegal, potenciar la siembra y la reforestación para ercuperar la biodiversidad y eliminar CO2, aplicar las medidas adoptadas en el Protocolo de Kyoto, fomentar sistemas agroforestales respetuosos y abogar por la ganadería extensiva o apostar por la agricultura ecológica y local a gran escala son otras de las claves para proteger nuestro hermoso y maltratado planeta. Recuerda que no tenemos opción B.

Fuentes | Ecoportal/Ecogestos

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.